La Policía de Marsella ha abierto una investigación sobre una familia después del hallazgo de un niño de solo dos años ahorcado con la cuerda de una cortina adyacente a su cama. Los agentes han detenido a la madre, la pareja de esta y … una adolescente de 13 años.
El incidente se produjo este domingo, cuando los servicios de emergencias recibieron una llamada de una casa en el complejo residencial de Marroniers, en la zona de Saint-Barthélemy de Marsella, porque sus responsables adultos se encontraron al infante que no respiraba ni se movía.
Los médicos y los bomberos que acudieron al lugar solo pudieron certificar la muerte del pequeño, si bien enseguida detectaron que algo en esa casa se había producido algo que no casaba con un mero accidente. Pese a que esta parecía la tesis más probable inicialmente, encontraron que el contexto podía llevar a otras posibilidades.
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Las secuelas ‘no mentales’ del maltrato infantil
Los policías que acudieron al lugar determinaron en su informe que detectaron «condiciones de vida y carencias evidentes por parte de la familia», según señalan en el periódico La Provence. Además, apuntaron a que el niño muerto tenía marcas de estrangulamiento en el cuello, por lo que la Fiscalía determinó que había que abrir una investigación por un posible caso de maltrato infantil.
Inmediatamente pusieron bajo custodia policial a la madre, de 27 años, y a la pareja de esta, un joven de solo 18 que había conocido unas semanas antes, aunque fue puesto en libertad al momento. Además, interrogaron a la hermana de este último, una adolescente de 13. En el domicilio también estaban los otros dos hijos de la mujer, de 1 y 4 años, que estaban durmiendo cuando se produjo la muerte del pequeño.
Dudas sobre la causa de la muerte
Las «claras deficiencias educativas» que hallaron en la madre del pequeño fallecido generaron no pocas dudas sobre la causa de la muerte, algo que la autopsia ha ahondado.
El estudio del cadáver determinó que la muerte es compatible con una «asfixia mecánica por ahorcamiento cervical incompleto», lo que significa que la víctima no quedó suspendida en el aire totalmente, sino que sus pies aún tocaban el suelo de la cama. Además, también hallaron signos menores de posible violencia, aunque no se puede determinar si estas se deben a una posible caída casual o a un eventual caso de maltrato infantil.
