La crisis en Polonia en torno al Tribunal Constitucional ha puesto de manifiesto las profundas divisiones de la clase política y de la sociedad, pero también las debilidades institucionales de una democracia todavía joven.
Estas son las cinco cosas a saber sobre la crisis en … este país centroeuropeo, que celebra elecciones legislativas en un año.
Tribunal bajo disputa
La crisis se remonta a 2015. Desde entonces, los nombramientos de jueces son eminentemente políticos y no permiten garantizar su independencia.
A finales de 2015, la mayoría centrista saliente en la Cámara Baja del Parlamento, que preveía su derrota en las legislativas, eligió a cinco magistrados del Tribunal Constitucional.
Sin embargo, la corte señaló posteriormente que dos de los nuevos nombramientos eran ilegales, puesto que los puestos no iban a estar vacantes hasta la siguiente legislatura.
Cuando asumió la nueva mayoría del partido nacionalista de derecha Ley y Justicia (PiS), rechazó los nombramientos del gobierno anterior y eligió a sus jueces.
Ya entonces, la Comisión Europea expresó dudas sobre la imparcialidad e independencia del tribunal, en el inicio de un largo pulso entre Bruselas y Varsovia por la independencia judicial y el respeto al Estado de derecho.
En 2023, una coalición centrista liderada por el actual primer ministro europeísta Donald Tusk gana las legislativas y promete restablecer el Estado de derecho y resolver la crisis del Constitucional.
Pero en junio de 2025, Karol Nawrocki, un historiador nacionalista apoyado por PiS, vence las presidenciales, con lo que empieza una difícil cohabitación entre él y Tusk.
Nuevos jueces
En una sentencia de 2025, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) consideró que el Tribunal Constitucional, en su composición actual, no cumple los requisitos de un órgano independiente e imparcial.
En marzo de este año, la Cámara Baja o Sejm, con mayoría centrista, eligió nuevos jueces, pero el presidente Nawrocki solo hace prestar juramento a algunos de ellos.
En octubre, la Comisión de Venecia, un órgano consultivo del Consejo de Europa, propuso que los magistrados tomen posesión sin haber prestado juramento ante el jefe de Estado.
Manifestaciones
El Gobierno de Tusk afirma que quiere desbloquear la situación y llevar a cabo la reforma del alto tribunal.
Manifestantes de derechas empiezan a protestar frente a la sede del Constitucional, en el centro de Varsovia, para defender a los jueces afines a PiS y evitar una intervención policial.
Todo se acelera la tarde del 30 de octubre: policías antidisturbios bloquean el acceso al tribunal, el ministro de Justicia inicia un procedimiento para levantar la inmunidad del presidente de la corte y una magistrada recién nombrada anuncia su suspensión del cargo, afirmando que lo asumirá ella de forma interina.
Partidarios de PiS se congregan en masa en el lugar, adonde también acuden los principales dirigentes de derecha y extrema derecha que califican la situación de «golpe de Estado».
El presidente Nawrocki, que volaba rumbo a Senegal, regresa de urgencia a Varsovia y se dirige al tribunal.
Consigue franquear el cordón policial y entrar en el edificio, donde mantuvo un duro enfrentamiento con los jueces recién elegidos.
Salida de la crisis
El sábado 31 de octubre, el mandatario consulta a los partidos políticos para negociar una salida a la crisis, pero no obtiene resultado.
Todo se acelera la tarde del 30 de octubre: policías antidisturbios bloquean el acceso al tribunal, el ministro de Justicia inicia un procedimiento para levantar la inmunidad del presidente de la corte y una magistrada recién nombrada anuncia su suspensión del cargo, afirmando que lo asumirá ella de forma interina.
