Esta vez, el gobierno de José Antonio Kast no lo dejó pasar. Las declaraciones del comandante en jefe de la Fuerza Aérea argentina, en orden al deber de ellos de resguardar «la soberanía» de su país sobre el Estrecho de Magallanes obligó a la Cancillería … chilena a protestar formalmente por tal falsa aseveración.
Este nuevo impasse, el segundo en menos de cuatro meses y el tercero desde 2021, hizo inevitable que tanto el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, su subsecretario Patricio Torres y hasta el presidente Kast debieran recordar a los trasandinos que dicho paso marítimo que une los océanos Pacífico y Atlántico pertenece en su totalidad a Chile.
El episodio que motivó la protesta lo protagonizó el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, el brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien señaló en una entrevista en un podcast de su país que «Magallanes, el sur, el Pasaje de Drake, todo eso es soberanía argentina y hay que hacer presencia porque eso es una llave bioceánica».
El primero en salirle al paso fue el subsecretario Torres quien le recordó que tanto el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984 declaran categóricamente que el estrecho solo pertenece a Chile desde su boca oriental hasta el Pacífico.
La misma equivocación cometió en abril el jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, contraalmirante Hernán Montero, quien afirmó que «la boca de Magallanes es argentina». «El Estrecho de Magallanes si bien es un canal internacional, está dentro de espacios marítimos chilenos (…), tienen que mantenerlo expedito y no se puede interrumpir la navegación, pero es chileno, excepto la boca…La boca que une Cabo Vírgenes con Punta Dúngenes y de ahí hacia el este es argentina», sostuvo.
En dicha ocasión el Canciller Pérez afirmó categórico que Chile tiene plena soberanía sobre esa boca, cuestión que fue secundada por el ministro de Defensa, Fernando Barros. «Chile ejerce pleno control sobre ambas riberas del Estrecho y asegura la libre navegación a todos los estados conforme con el derecho internacional», manifestó Pérez Mackenna.
Nota de protesta
Las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, sin embargo, en esta oportunidad, obligaron que Chile hiciera un reclamo formal ante el gobierno de Javier Millei. Luego de que el ministro de Relaciones Exteriores hablará desde el Asia, donde se encuentra de gira, e hiciera «un severo llamado a las autoridades de otros países a ser responsables con sus declaraciones y no confundir a sus ciudadanos. El Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno» el subsecretario Torres confirmó la entrega de la nota de protesta.
La Cancillería argentina intentó el martes bajar la tensión emitiendo un comunicado en el cual resalta el «valor estratégico» de las relaciones bilaterales y el trabajo conjunto de coadministrar zonas protegidas en la zona antártica, pero no se hace cargo de las palabras de su comandante.
En su declaración emanada desde Buenos Aires se afirma que «la posición argentina respecto del Estrecho de Magallanes es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984» y añade que los acuerdos «rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina».
Buscando poner paños fríos, horas más tarde, Kast se refirió al tema y dijo: «El canciller chileno fue muy claro, y agradecemos también las declaraciones del Gobierno argentino, reconociendo la soberanía del Estrecho de Magallanes, que es Chile».
Pese a todo, y debido a que el tema limítrofe activa alta sensibilidad entre los chilenos y especialmente los habitantes de la región de Magallanes que en 1978 estuvieron ad portas de una guerra entre ambas naciones, la molestia entre parlamentarios y exministros no ha cejado.
Por lo mismo, llamó la atención que tanto los gobiernos locales de Punta Arenas en Chile y Río Gallegos en Argentina emitieran la tarde de este miércoles una declaración conjunta reafirmando la «hermandad» entre ambos pueblos y rechazado expresiones que abran la desconfianza entre los dos países.
«Las declaraciones que puedan reabrir controversias del pasado ya zanjadas en acuerdos vigentes, no contribuyen a ese objetivo y pueden afectar una relación que nuestras comunidades han construido con mucho esfuerzo«, sostienen.
Agregaron que «no queremos que las tensiones del pasado vuelvan a instalarse en nuestra región y menos cuando estas sean artificiales e infundadas. Deseamos una Patagonia Austral integrada, estable, abierta al mundo, donde la frontera sea un punto de encuentro y no una línea que vuelva a dividirnos».
Algunos medios trasandinos han asegurado que las afirmaciones del brigadier general Valverde molestaron a la Casa Rosada e incluso aventuraron que el Canciller argentino Pablo Quino habría pedido su cargo.
En medio de esta controversia, este miércoles se reunieron en Santiago delegaciones de ambos países para iniciar la VII reunión del Sistema de Consultas Permanentes entre Chile y Argentina que abordará la cooperación minera, fronteriza, tecnológica y comercial, entre muchas otras. El encuentro fue encabezado por el subsecretario Patricio Torres y su colega trasandino, el subsecretario Juan Navarro.
Torres sostuvo que la cita «es una instancia crucial para profundizar nuestros lazos políticos y económicos; reforzar el trabajo bilateral en distintas materias de cooperación que son de interés para ambos países y seguir acercando nuestras naciones».
