Un dron marítimo cargado de explosivos ha sido destruido por el Ejército rumano en las inmediaciones de la plataforma Neptun Deep. Fue detectado alrededor de las 06:28 de la mañana por un barco comercial, según ha reconocido el Ministerio de Defensa Nacional … en un comunicado, en la Zona Económica Exclusiva de Rumanía y se le vio aproximándose como amenaza a Neptun Alpha, a unas 80 millas náuticas al este de Constanța.
Un barco de la Guardia Costera, con un equipo EOD de las Fuerzas Navales Rumanas a bordo, se dirigió hacia la zona para realizar las pertinentes verificaciones, tras las cuales dos cazas F-16 de las Fuerzas Aéreas Rumanas recibieron órdenes de despegar. Una de las aeronaves comprometió el objetivo y disparó contra él, haciendo impacto al primer intento.
Una vez derribado el dron, el presidente rumano Nicușor Dan ha condenado «la intensificación de este tipo de incidentes irresponsables por parte de la Federación Rusa» y ha felicitado tanto al Ejército rumano, a los pilotos de los dos cazas F-16 rumanos, como a la Guardia Costera por el «éxito de la misión» y «prontitud» del resultado. El jefe de Estado ha calificado estos incidentes repetidos, que atribuye directamente al Kremlin, como «irresponsables». «Seguimos vigilantes junto a los aliados de la OTAN para defendernos y repeler tales desafíos», ha concluido su mensaje.
Desde la vecina República de Moldavia, la presidenta Maia Sandu ha seguido de cerca la operación y ha condenado igualmente las violaciones rusas del espacio aéreo de los países de la zona. En un mensaje en las redes sociales, Sandu ha informado también que un dron ha caído en el territorio moldavo, cerca del a frontera con Ucrania, y ha pedido mayor presión internacional sobre Rusia para detener estos ataques, subrayando la necesidad de una reacción internacional más fuerte frente a «las acciones agresivas de Rusia». También ha confirmado que una aeronave militar, identificada como un dron del tipo Shahed 136, sobrevoló ilegalmente el espacio aéreo de la República de Moldavia.
En el caso de Rumanía, el ministro de Defensa, Radu Miruta, ha explicado que el dron marino se dirigía hacia la zona económica exclusiva de Rumanía, cerca del proyecto de gas ‘offshore’ Neptun Deep, y que suponía una clara amenaza para las infraestructuras energéticas críticas en el mar Negro. Gracias a las instalaciones de Neptun Deep se espera que Rumanía se convierta en el mayor productor de gas de la Unión Europea cuando entre en funcionamiento, lo que está previsto en 2027. Neptun Deep, de Rumanía, es propiedad conjunta de OMV Petrom y el productor estatal de gas Romgaz.
Terminar el trabajo
Rumanía, miembro de la OTAN, comparte una frontera terrestre de 614 kilómetros con Ucrania y ha visto repetidamente cómo drones rusos incursionan en su espacio aéreo en los últimos cuatro años. En el caso de los drones marinos, su misión suele ser la instalación de minas flotando en el mar Negro, a través de rutas clave de comercio y energía. A principios de este mes, buceadores del Ejército rumano destruyeron dos drones tipo Gerbera que flotaban en la misma zona económica exclusiva. Las autoridades sospechan que este nuevo aparato tenía la misión de terminar el trabajo del primero.
«Para proteger la vida de los varios cientos de personas que trabajan en la plataforma y asegurar infraestructuras críticas, se tomó la decisión de destruir el dron marino», ha justificado Miruta. Sin especificar el origen del dron, ha destacado que Ucrania ha confirmado que no pertenecía a sus fuerzas.
Los Estados de la OTAN Rumanía, Bulgaria y Turquía, que comparten el mar Negro con Georgia, Rusia y Ucrania, han neutralizado hasta la fecha más de 150 minas que cruzan rutas comerciales. El pasado mes de julio, los tres Estados acordaron ampliar una fuerza conjunta que limpia minas flotantes en el mar Negro para incluir misiones de protección de infraestructuras críticas.
