– Frederico Brasil / Zuma Press / Europa Press
MADRID, 31 Oct. (EUROPA PRESS) –
El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro ha defendido este viernes su salida de Brasil rumbo a Estados Unidos, donde permanece desde el pasado martes, y ha asegurado que abandonó el país tras los comicios por ser objeto de «persecución», defendiendo que su marcha «no es ninguna señal de debilidad», en una retransmisión en directo de 20 minutos en redes sociales.
En esta aparición, la primera en público desde su huída, Bolsonaro ha vuelto a cuestionar sin pruebas el resultado de las elecciones, ha planteado la posibilidad de celebrar nuevos comicios antes de 2030 y ha pronosticado que el colapso del Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva llegará «mucho antes de lo que mucha gente imagina».
EL líder del Partido Liberal (PL) ha argumentado que decidió marcharse tras hablarlo con su esposa, Fernanda Bolsonaro, y sin implicar a sus aliados en los preparativos. Según ha relatado, tomó la decisión después de visitar a su padre en Brasilia, la capital, donde agentes de la Policía Federal le comunicaron la cancelación de sus pasaportes por orden del magistrado del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.
El senador ha acusado a este último de intentar intimidarle y ha afirmado que seguirá ejerciendo su liderazgo político de se Estados Unidos. «Desde aquí voy a continuar teniendo una voz activa», ha señalado, al tiempo que ha denunciado que Brasil atraviesa un «régimen de excepción» y ha cuestionado las restricciones impuestas a su padre, al que considera censurado e injustamente tratado.
«PERDÍ CONTRA EL SISTEMA, NO CONTRA LULA»
El hijo de Jair Bolsonaro ha insistido en que su marcha fue una decisión meditada, tomada tras «hacer un análisis del escenario» postelectoral y comprender «hasta dónde llegaría, y rápido», la formación de Lula. «Puedo ser cualquier cosa menos tonto», ha ironizado, antes de espetar perdió «contra el sistema» y no contra su adversario.
Pese a la derrota, Flávio ha agradecido los aproximadamente 60 millones de votos obtenidos por el bolsonarismo y ha asegurado que ese respaldo le proporciona fuerzas para volver a competir por la Presidencia. «No estoy hablando de 2030, no, estoy hablando de antes», ha aseverado, en referencia a la posibilidad de concurrir en unas nuevas elecciones presidenciales.
En este sentido, ha reiterado las acusaciones de irregularidades contra el presidente del país, al que acusa de haber empleado recursos públicos para obtener la victoria, y ha anunciado su intención de recurrir a la Justicia Electora por supuesto abuso de poder político y económico.
Durante su intervención, ha comparado las supuestas irregularidades con «goles con la mano» que, a su juicio, no fueron anulados por el VAR electoral. También ha cuestionado la proclamación de los resultados por parte del Tribunal Superior Electoral (TSE) y ha llegado a calificar de «matemáticamente imposible» el desenlace de las elecciones, sin aportar pruebas.
Así las cosas, el excandidato derechista ha advertido de que e país podría atravesar una crisis económica que termine provocando la salida de Lula del poder. «Si él hace aquello que prometió, Brasil va a quebrar todavía más rápido», ha declarado.
Estas declaraciones, llegan después de una carta –difundida dos días antes– en la que Bolsonaro llegó a presentarse como «presidente electo» de Brasil, aunque posteriormente rectificó. Su hermano, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, también reside en Estados Unidos, desde donde ha promovido iniciativas para impulsar sanciones contra el Gobierno brasileño. Pese a que no pesa sobre él ninguna orden de detención, Flávio ha justificado su permanencia en Estados Unidos alegando que su salida del país formaría parte del objetivo final del «sistema» al que dice enfrentarse.
