Alonso Mohedano estaba haciendo deporte cuando supo que María Corina Machado había vuelto a Venezuela. «Me sorprendió la noticia, incluso pensé que era un ‘fake news’», cuenta. Venía precedida de varios intentos de regreso que no habían prosperado en las últimas semanas.
Hay más algarabía … en las redes que en las calles de Caracas. La noticia encuentra a unos haciendo la compra, a otros practicando deporte o saliendo de misa. Es domingo. Los vecinos consultados esperan cosas distintas de Machado: una victoria electoral, cambios o que se ponga a trabajar.
Jennifer Suárez estaba en el supermercado. «Bienvenida nuestra líder y próxima presidenta real de este país», dice. Habla de la victoria que espera. Todavía no hay una elección convocada ni unas reglas acordadas que permitan dar por resuelto lo que viene después del retorno.
«Estoy aquí. Con ustedes», escribió Machado en la red social X. Su equipo difundió imágenes de su aparición en una iglesia de Santa Rosa, en el estado de Lara, en el occidente venezolano. Había pasado cerca de diez meses fuera. Las primeras imágenes de su vuelta eran de Lara, no de Caracas.
En el Gobierno sigue Delcy Rodríguez, antigua vicepresidenta de Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses en enero. Washington la trata como mandataria interina y negocia petróleo con su Administración. El Gobierno interino ha prometido elecciones. No ha fijado una fecha para celebrarlas.
Fuentes oficiales a las que ha tenido acceso este diario vinculan el regreso de Machado a las conversaciones que se mantienen fuera de los comunicados públicos. El regreso no figuraba entre los acuerdos anunciados al cierre de la última ronda de diálogo. Sus condiciones tampoco se han divulgado públicamente.
Este mes, Estados Unidos levantó sus sanciones contra Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, hermano de Delcy y jefe negociador del oficialismo. Estaba sancionado desde 2018. Salir de la lista del Tesoro elimina las restricciones financieras estadounidenses que pesaban sobre él. El Tesoro no explicó las razones ni vinculó la decisión al regreso de Machado.
Mireya Medina acababa de salir de misa. «Si está en una iglesia en el estado de Lara es porque está negociado con el gobierno», dice. No se queda en la bienvenida. Pide que «trabaje por unas elecciones libres».
«Si está en una iglesia en el estado de Lara es porque está negociado con el gobierno»
Mireya Medina
Vecina de Caracas
Horas después del regreso de María Corina, no había todavía ningún pronunciamiento del Gobierno venezolano. Tampoco había noticias de un despliegue de los servicios de Inteligencia alrededor de la iglesia. Eso no descarta vigilancia ni confirma que se haya pactado protección para Machado.
El miércoles terminó en Caracas el tercer ciclo de diálogo entre los negociadores encabezadas por Jorge Rodríguez, por el oficialismo, y Dinorah Figuera, por la oposición vinculada al Parlamento elegido en 2015. Vente Venezuela, el partido de Machado, no participó.
Las delegaciones anunciaron revisiones de normas sobre participación política, inhabilitaciones y libertad de expresión, además de avances en las postulaciones judiciales. Las inhabilitaciones son prohibiciones de presentarse como candidato a una elección. La siguiente ronda quedó prevista para noviembre. No anunciaron una fecha para las presidenciales ni la entrada en vigor de las revisiones.
El jueves, Vente Venezuela convocó movilizaciones para exigir esa fecha. Hubo protestas en Caracas y otras ciudades. «Presidenciales ya» fue una de las consignas. El partido propone votar el 24 de julio de 2027; las autoridades electorales no han aprobado esa fecha. Tres días después de la protesta, la dirigente estaba en Venezuela.
Foro Penal, organización de defensa de los derechos humanos, contabilizaba 322 presos políticos en su balance al 5 de octubre, 170 sin condena. Se espera que David Smolansky, asesor de Machado, busque reunirse con familiares de presos políticos y trabajar por una transición con todas las condiciones que amerita el país
Miguel Ferrer iba a tomar café con unos amigos. «Esto no estaba en los planes de Trump, pero toca ganar unos puntos para sus elecciones de noviembre», dice. Se refiere a las legislativas estadounidenses de mitad de mandato, no a unas presidenciales. Atribuye a Washington un cálculo que no está confirmado.
«Esto no estaba en los planes de Trump, pero toca ganar unos puntos para sus elecciones de noviembre»
Miguel Ferrer
Vecino de Caracas
Machado está otra vez en Venezuela. Su partido sigue fuera de la mesa de diálogo. Jennifer espera verla en la presidencia; Mireya quiere que trabaje por unas elecciones libres. A unos y otros les queda por saber cuándo podrán votar. Para los venezolanos que viven en el exterior, el regreso tampoco cambia por sí solo las condiciones de inscripción y participación . Eso dependerá de las reglas que se acuerden para la elección.
Un colega periodista comenta de forma jocosa: «María Corina llegó por lo menos primero que la luz». Aludía así a uno de los tantos problemas que sufren los venezolanos.
Carmela Díaz iba camino a la peluquería. Su respuesta fue más breve: «Esperemos que su presencia logre algo».
