El canciller alemán, Friedrich Merz, habló este lunes por teléfono con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, y su ministro de Exteriores, Johann Wadephul. Durante la llamada telefónica, felicitó a su homólogo, insistiendo en el deseo de continuar la cooperación entre ambos países … . El comunicado no da detalles, pero fuentes del Gobierno alemán destacan que hubo desde el primer minuto sintonía en cuestiones de defensa.
En relación con la guerra, Merz y Burnham reafirmaron su voluntad de «continuar proporcionando un apoyo integral a Ucrania y aumentar la presión sobre Rusia». Confirmaron la continuidad del formato E3 , que reúne a Berlín, París y Londres, y que seguirán adelante con el apoyo al Tratado de Kensington, el tratado de amistad germano-británico firmado hace un año con el ya ex primer ministro británico, Keir Starmer.
Este último incluye un proyecto de armamento de relevancia para Europa y altamente secreto, aunque su existencia ha sido confirmada por varios medios a ambos lados del Canal de la Mancha. Se trata del programa llamado «Deep Precision Strike» (Golpe de Precisión Profundo), el más prestigioso proyecto de la nueva cooperación germano-británica que desarrolla un misil de precisión con un alcance de 2.000 kilómetros, que debería estar listo en 2034 y que podría usarse para destruir las líneas de suministro de Putin dentro de Rusia en caso de emergencia.
Alemania y el Reino Unido nunca habían colaborado a este nivel en cuanto a política de seguridad. Durante la Guerra Fría, Alemania fue un socio no operativo en este ámbito y, dentro de la UE, los escasos esfuerzos quedaban diluidos en el caldo comunitario. Sin embargo, la invasión de Ucrania ha cambiado el escenario y por primera vez se ve Berlín como necesario, incluso imprescindible, en la defensa de Putin.
En la cumbre de la OTAN en Ankara, ambos Gobiernos anunciaron a los aliados el programa DPS, valorado en unos 35.000 millones de euros, como liderado por el Reino Unido y apoyado por 12 países de la Alianza, en el que Alemania desempeña un papel central. En ese momento, había todavía ideas diferentes sobre el ritmo y la importancia de la nueva colaboración, pero la voluntad y el presupuesto estaban claros.
Fuentes de la industria armamentística alemana afirman que se espera que se construya sobre una combinación de financiación alemana y conocimiento británico. Merz lo ha hecho posible al levantar el freno a la deuda en la Constitución alemana y establecer así una línea de un gasto ilimitado en grandes proyectos de defensa. El presupuesto británico en este ámbito, en cambio, es limitado, lo que impedía despegar al proyecto DPS, cuya carta de intención estaba lista desde 2024.
Varias modalidades de misil en prueba
Según los informes secretos a los que ha accedido el grupo editorial Axel Springer, actualmente se están probando dos variantes de misil: un misil de crucero que vuela a baja altitud para evitar los sistemas de defensa aérea rusos, y un misil hipersónico que alcanza cinco veces la velocidad del sonido. Según las mismas fuentes, la parte británica tiene la impresión de «avanzar a buen ritmo» el proyecto que fortalecerá significativamente la capacidad disuasoria de la OTAN contra Rusia.
Con este objetivo, las empresas alemanas de defensa están ampliado significativamente sus inversiones en Gran Bretaña y creando allí mucho empleo. En 2025, Rheinmetall abrió un «UK Gun Hall» en Telford, que fabrica sistemas de artillería y cañones de tanque para el carro principal británico Challenger 3.
En marzo, el fabricante alemán de armas Heckler & Koch, cuya subametralladora MP5 es utilizada por las fuerzas especiales británicas SAS, adquirió una empresa de ingeniería mecánica en el condado de Essex para ampliar la producción de piezas de armas. La empresa alemana de armas Helsing, especializada en inteligencia artificial, ha abierto por su parte una fábrica de alta tecnología para drones submarinos en la ciudad de Plymouth.
