El ministro de Interior alemán, Alexander Dobrindt, ordenará a la Oficina Federal de Migración y Refugiados (Bamf) en Núremberg en las próximas semanas que revoque el estatus de protección de los refugiados sirios. El portavoz de política interna del grupo parlamentario CDU/CSU, Alexander … Throm, ha precisado que, entre los refugiados sirios, «la revisión de revocación debería comenzar con jóvenes que viajen solos, que reciban asistencia social, es decir, que no trabajen y dependan del Estado».
«Personas como médicos o enfermeros que trabajan tendrán la opción de cambiar su estatus a un permiso de residencia laboral», ha añadido, dejando claro que, en adelante, la residencia quedará así ligada a estatus laboral, independientemente de la situación de seguridad que se registre en cada momento en Siria. Se trata del golpe final a la puerta que abrió Angela Merkel a los sirios en plena crisis de los refugiados.
«Paralelamente a la revocación, es necesario un mejor programa para promover el retorno voluntario de refugiados sirios. Esto pretende aumentar el incentivo para marcharse voluntariamente. Porque cada salida voluntaria es más barata que la deportación forzada», ha dicho el portavoz.
Ya se dio un paso importante en esta dirección en 2026, cuando el número de sirios que perdieron su estatus de protección, como resultado de una revisión de revocación, aumentó significativamente. Un total de 1.900 sirios perdieron su estatus de protección entre enero y junio de este año. En enero, la tasa de revocación rondaba el 11% y en junio llegó a alrededor del 56%.
Actualmente hay 912.386 ciudadanos sirios viviendo en Alemania, según datos de final de julio. De estos, 14.579 personas han recibido ya la notificación de que están obligadas a abandonar el país. Otras 11.528 son toleradas, es decir que no han sido deportadas por falta de medios o porque su estatus se prolonga por motivos familiares.
Este número de sirios en Alemania está disminuyendo. En diciembre de 2025, seguía habiendo 936.300 personas, un cuatro por ciento menos que a finales de 2024. En diciembre del año pasado, el 70% de los sirios tenía un permiso de residencia temporal, de los cuales alrededor de 544.700 contaba con un permiso de residencia por «razones de derecho internacional, humanitarias o políticas».
La caída de Al Assad como detonante
Tras la caída del régimen de Al Assad en diciembre de 2024, la Oficina Federal para Migración y Refugiados (BAMF) detuvo temporalmente el procesamiento de solicitudes de asilo de sirios. Desde septiembre de 2025, los retomó, pero decidiendo solamente sobre solicitudes de hombres jóvenes, sanos y sin acompañamiento, así como sobre solicitudes presentadas hace más de 21 meses. Según la BAMF, las decisiones se toman principalmente en casos que pueden procesarse sin evaluar la situación en Siria.
La tasa de protección global para la primera mitad de este año fue del 20,9% y para todo el año 2025 del 2,1%. Si se excluyen las ‘decisiones formales’, por ejemplo, para los ‘casos de Dublín’, el porcentaje fue de alrededor del 23% en la primera mitad de 2026. A fecha del 30 de junio de este año, los procedimientos de asilo en curso de 37.540 ciudadanos sirios siguen pendientes en la BAMF.
El borrador de presupuestos generales alemanes para 2027 ya contempla un aumento de fondos para incentivar la salida voluntaria de refugiados sirios. Actualmente, las primas son de 1.700 euros por persona o hasta 4.000 euros por familia, según el programa, y la cobertura de los gastos del viaje.
