El ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta, considera que las reuniones mantenidas esta madrugada para garantizar la presencia de la seleccin espaola femenina en las prximos partidos de la Liga de Naciones «no son un final feliz, sino un inicio feliz» hacia una federacin de ftbol (RFEF) «renovada».
«Afortunadamente, tras una noche que ha sido larga, podemos anunciar que el camino hacia la solucin se ha empezado con paso firme», dijo.
«No me atrevo a decir ‘final feliz’, sino ‘inicio feliz’ de un camino que ha de llevar a donde todos queremos: una federacin de ftbol renovada y que las jugadoras se sientan realmente motivadas, cmodas y felices para jugar y para ganar», indic en el Auditorio Nacional de Madrid, antes de un acto del INAEM.
La creacin de una comisin tripartita jugadoras-federacin-CSD para monitorizar unos cambios en la RFEF que se consideran «inmediatos» llev a las jugadoras convocadas a continuar en la convocatoria, con las excepciones de Mapi Len y Patri Guijarro.
Iceta anticip que, estos primeros acuerdos, el camino «no ser fcil» porque la RFEF «se encuentra en un momento de transicin».
«Nos han pedido adelantar la prxima asamblea, probablemente ser en el primer trimestre del ao que viene, y esperemos que eso s ya sea el punto definitivo para la renovacin de la federacin y la continuidad de un camino que nos ha dado muchas alegras», aadi el ministro.
Iceta mostr su respeto por las dos jugadoras que han decidido abandonar la concentracin.
«Si alguna considera que en este momento no se encuentra en plenitud de fuerzas o de confianza, tiene el derecho a decirlo. Y gracias a la recomendacin del CSD hemos conseguido que ello no sea causa de sancin», dijo Iceta.
«Deseamos que cuanto antes se puedan reincorporar en plenitud, porque todas reflejan lo mejor del ftbol espaol», agreg.
El ministro reconoci que «se haba quebrado un principio de confianza entre las jugadoras y el equipo directivo» y expres, asimismo, que no desea que «la preocupacin del Gobierno se vea como una injerencia indebida».
Respecto a si se mantienen intactas las posibilidades de Espaa de coorganizar el Mundial de 2030 junto a Portugal y Marruecos, Iceta afirm rotundamente que s, y apunto que incluso el ‘se acab’ de la seleccin femenina «ha ayudado muchsimo ms que otros gestos desafortunados».
