En la vida de Bryan Zaragoza (Mlaga, 2001) el cambio de ritmo es una contrasea. Eso le sucedi la noche del domingo al cohete del Granada. En unas horas quebr la cintura del Barcelona y se gan la llamada de Luis de la Fuente para la seleccin espaola absoluta. Un futbolista con regates de antes al que diseccionan los que le vieron crecer.
El CD Tiro Pichn, el Conejito La Luz, y el Granada, con cesin al Poli Ejido, figuran como sus pistas de aterrizaje. Pepe Zamora es una institucin en el CD Tiro Pichn, la escuela de ftbol malaguea en la que se present en 2009 aos Bryan Zaragoza.
La primera prueba
El ojo experto de Pepe no tard en captar que ese chico no era uno ms. «Yo lo tuve en las pruebas del Infantil de primer ao, el paso a ftbol 11. Nada ms verlo vi que era distinto, que haba algo fuera de lo normal», rememora Zamora, a quien la llamada de Bryan a la seleccin le pill en una maana de dentista en la que su telfono no le dio tregua,
Cuando se le pregunta qu era lo especial que vio, Pepe no duda en elegir una palabra: «Callejero. Se notaba que era de esos chicos que se inventan las jugadas, que saben salir de lo que sea. Fue verlo y decir: a este me lo quedo yo. Ftbol de calle hay poco, lo que hay son robots. Pero Bryan, no».
Se notaba que era de esos chicos que se inventan las jugadas, que saben salir de lo que sea. Fue verlo y decir: a este me lo quedo yo. Ftbol de calle hay poco, lo que hay son robots
De esos das de verano, de partidos de prueba, el que hoy es vicepresidente del Tiro Pichn recuerda una tarde en especial. «Se peg a la banda izquierda, para jugar a banda cambiada, como lo hace ahora en el Granada, Y madre ma» Hizo de todo. Hizo un gol que dej a todo el mundo con la boca abierta: regate a todo el que se le puso por delante y marc por el palo contrario. Una maravilla».
La ley de la calle
A todo lo que haca con el baln, Bryan aada carcter. «Ese no es arruga con nada ni con nadie. Era muy pequeito y jugaba contra chicos mayores. No es que le pegaran, pero a la tercera que les haca empezaban las amenazas. A l le daba igual. Nunca se asustaba, segua a lo suyo. Nosotros somos un equipo de barrio, leyes de barrio. Y l las conoca».
El nio que era Bryan no le dio a Pepe Zaragoza ms problemas que los normales de cualquier nio, aunque un da… «bamos a jugar un torneo a Torrox, un pueblo de aqu, de la Axarqua. Estbamos todos en el autobs menos l. Le dije al chfer que arrancara. Los chicos empezaron a gritar ‘que falta Bryan, que falta Bryan!’. Nos fuimos sin l. Pero cuando llegamos al campo all estaba Bryan. Haba hecho que como llegaba tarde su madre lo llevara en taxi».
A sus 60 aos, con la felicidad de ver a aquel chavaln en la seleccin, Pepe Zamora le enva un mensaje: «Que lo disfrute, que lo ha conseguido».
Hace slo cuatro temporadas (2020-2021) Bryan culebreaba en el Poli Ejido, cedido por el Granada. En el equipo almeriense Tito Garca Sanjun fue su primer entrenador. Recuerda aquel tiempo: «Me encontr a un nio con botas de ftbol. El Granada hizo un gran movimiento al sacarle de su entorno para que madurase y viera la realidad del ftbol».
Me recuerda al futbolista brasileo de favela, todo es innato, como el que juega con los amigos. Con el baln es como de otras pocas. Le costaba tcticamente, pero es diferente
La centella era evidente, pero Garca Sanjun recuerda que «tcticamente le costaba, lo habl con otros entrenadores que ha tenido. No fui importante en su carrera, le sacaba en las segundas partes, pero es que tena un don, algo que se ve poco en el mundo, la facilidad y el descaro para regatear defensas. Lo que le costaba era involucrarse en el juego colectivo. A Messi no le vas a exigir principios defensivos, pero a alguien como l, por ejemplo, Iaki Williams, s le puedes pedir que cumpla unos mnimos».
El descaro y Paco Lpez
El entrenador admite el impacto por el fenmeno Bryan Zaragoza: «S me sorprende la explosin, sera absurdo decir lo contrario, pero ya era diferencial con el baln, sin baln era muy normal y el ftbol es hacer mil movimientos. No me sorprende a nivel individual».
Garca Sanjun explica que «el descaro lo ha multiplicado y el margen de mejora es importante. Cambiaba los partidos cuando entraba. Paco Lpez lo ha hecho increblemente bien con l».
En la primera aventura fuera de su parcela de seguridad la cocina le causaba ms problemas que los defensas. En su vivienda almeriense los fogones eran un laberinto para un chaval que nunca haba hecho ni un huevo frito. Javi Rosa, uno de los veteranos del equipo, se port con l como un padre. Buena parte del sueldo se iba en buscar comida fuera de casa.
Armaba unas ‘tracas’ terribles a los rivales. No sabes por dnde va a salir, encara, regatea, dribla, cambia de ritmo, se para y ‘tac’, otro cambio de ritmo, eso mata al rival. Ese uno contra uno en este ftbol no tiene precio
Tito Garcia Sanjuan tiene claro que Bryan Zaragoza «es totalmente el futbolista de la calle, de barrio. Me recuerda al futbolista de favela, al brasileo, el que juega con los amigos, al de otras pocas. Bryan en el uno contra uno es top 3 en Espaa. Lo ha cogido de la calle.Es un chico de familia humilde. Muy extrovertido. Tuve charlas individuales y le pona como ejemplo a futbolistas que haba entrenado como Pau Torres, Brais, Gerard Moreno etc. y escuchaba».
La tirana de la pizarra
El preparador hace una reflexin crtica sobre su mundillo de pizarras y cadenas: «A este tipo de futbolistas lo estamos matando los entrenadores. Todo est ahora ms encorsetado. Dnde est la creatividad?». Entre risas observa que «en las entrevistas se ve que ese no es su mejor momento. Es todo corazn. No tiene maldad ninguna».
Bryan Zaragoza controla el baln en un partido con el CD Tiro Pichn malagueo
Su otro entrenador en el Poli Ejido fue Fran Alcoy, que rememora a un futbolista «muy jovencito. No tena mucha participacin. Vi que tena mucho potencial. Le empec a dar minutos y armaba unas ‘tracas’ terribles a los rivales. El cambio de ritmo era de lite. La velocidad, el arrancar, el parar, te sale por un lado, por el otro, una locura. En Murcia perdamos 2-0 y li un ‘grillo’ como el que le hizo al Bara».
Un futbolista de antes
Alcoy vio en Bryan Zaragoza a un jugador que era «muy desequilibrante. Le faltaba entender el juego sin baln. Lo otro era innato. Es el jugador que hoy no se ve, un driblador de calle, que encara, arriesga, busca. Ese uno contra uno no tiene precio. El jugador que pasa lneas en este ftbol, uf, rompe el esquema de cualquier equipo».
Su uno contra uno en Espaa es top 3. Los entrenadores estamos matando a esos jugadores. Dnde est la creatividad?
La sorpresa para el entrenador fue presenciar algo de otro tiempo: «Me llam la atencin encontrar el clsico extremo de antes que ha desaparecido en el ftbol, un Garrincha, un Gento. De Bryan no sabes por dnde te va a salir. Va a tope y ‘tac’ otro cambio de ritmo. El defensa piensa ‘este cabrn me ha cambiado otra vez de ritmo’. Ese segundo cambio de ritmo es increble».
La irrupcin de Bryan Zaragoza ha colapsado diccionarios en el ftbol espaol. Fran Alcoy estima que «no me sorprende porque las condiciones eran de lite, pero hay muchos futbolistas que se pierden en el camino. Se ofuscaba si no jugaba y haba que hablar con l».
La broma del vestuario
El entrenador observa que el futbolista del Granada «ahora sabe parar, descargar, pero tiene margen de mejora en todo. Va a evolucionar ms todava en fase defensiva. En lo otro, lo tiene innato. Falla porque arriesga y se atreve. Es atrevido, desinhibido y valiente. Si juega con Espaa la liar buena».
Para Alcoy el nuevo internacional «era una de las alegras del vestuario». Entre esas paredes almerienses vibraban las sonrisas porque los compaeros repetan en un altavoz las entrevistas radiofnicas de Bryan Zaragoza y sus requiebros al diccionario. Ahora, con la seleccin espaola, escoceses y noruegos tendrn clase de vuelo y cintura contra un futbolista de la calle, donde la inspiracin va por libre. As es Bryan Zaragoza, el driblador de moda.

