Hay veces que se encuentra una aguja en un pajar. Que un futbolista del Rayo Vallecano diga no a jugar en el Real Madrid es un hecho excepcional. Si lo hace dos veces en apenas unas horas y con los dos clubes de acuerdo para cerrar la operacin sita el caso en algo extraordinario.
Pero eso fue lo que sucedi con Jos Francisco Gmez Tanco (Valverde de Legans, Badajoz, 22-4 1953), en agosto de 1978. Conocido por su segundo apellido,Tanco era un aguerrido central con un potente disparo que form parte del Rayo que pis por primera vez la lite del ftbol espaol.
El verano de 1978 fue complicado para el Real Madrid. En junio haba muerto Santiago Bernabu y la presidencia pas a manos de Luis de Carlos. El ltimo da de agosto, quedaba constituida la Junta Directiva. Salan del club dos instituciones: Raimundo Saporta, presidente en funciones, y la de Agustn Domnguez, secretario general. La vicepresidencia era para Ramn Mendoza.
En el terreno deportivo, con Luis Molowny en el banquillo, los fichajes no llegaban. De Carlos no ocultaba ante la prensa su frustracin por ser incapaz de reforzar a un equipo que vena de ser campen de Liga, pero al que la lesin de Camacho complicaba en defensa.
Pero no solo eso, la pretemporada apremiaba a potenciar las huestes de Molowny. El 4-0 del primer amistoso, en Old Trafford, y el 2-4 ante el Hamburgo en la presentacin en Chamartn encendieron las alarmas.
A mediados de agosto, MARCA public que Tanco era objetivo del equipo blanco. Todas las partes negaron que esa operacin estuviera en marcha. «De verdad que no s nada de Tanco ms all de lo que dice la prensa», aseguraba De Carlos;»Son suposiciones, veremos si se concreta algo», explicaba Chato Gonzlez, entrenador del Rayo; «Me enter de todo el jaleo el lunes al llegar al entrenamiento. Prefiero guardarme mi opinin hasta que no se sepa algo ms. Es muy tentador, pero no por ser el Madrid uno de los grandes est todo dicho», comentaba el principal implicado. Todos negaban o esconda la pelota, pero…
El jueves 24 de agosto, la redaccin de MARCA se puso en guardia. Desde Valladolid, donde estaba el Rayo participando en el trofeo de la ciudad pucelana, Martn Narrillos avisaba a sus compaeros en Madrid: «Leopoldo Gmez va camino del Bernabu».
A Chamartn se van un redactor joven (Ral J. Sentidrin) y el legendario fotgrafo Alfredo Benito. La guardia, ms all del fuerte calor, es sencilla. Poco trfico, poco trajn alrededor del estadio y una persona trajeada con un maletn que entra en las oficinas del club.
Tiene que ser l, pero no estn seguros porque no le ponen cara al vicepresidente del Rayo. Es el fotgrafo, experto en miles de esas, el que se la juega:
-Usted es del Rayo.
-Pues…
–Leopoldo Gmez, del Rayo, eh?
Leopoldo Gmez, izquierda, y Ral.J Santidrin, en la reunin descubierta por MARCA en el Bernabu el 24 de agosto de 1978/ALFREDO/ARCHIVO MARCA
Descubierta la operacin, al redactor solo le quedaba esperar a que acabase la reunin. Tras un primer regate del directivo del Rayo asegurando que la cumbre era para el traspaso de Morote de Chamartn a Vallecas, las defensas ceden: «El tema Tanco ha surgido ahora mismo, cuando he estado con Caldern. S, estarnos en negociaciones. Pero debemos esperar al lunes, porque Molowny tiene la palabra, y ahora est en Canarias«.
Cifras e informes
No tarda en filtrarse qu pide el Rayo: 50 millones de pesetas. La cifra asombra por lo elevado, ms para un defensa sin recorrido en la lite. Pero el Rayo iba de farol. Saba que esa cantidad era imposible para el Madrid, cuya situacin econmica no iba sobrada y que no podra explicar a sus socios. Ms que dinero, el Rayo quera jugadores del Madrid. Puso sobre la mesa dos nombres: Poli Rincn y Sebastin Morote. Al negar los blancos la salida del prometedor goleador, los de Vallecas pidieron a Lorenzo Martn Roales.
El juego estaba lanzado. Desde el Madrid se filtr que Molowny no era muy partidario de ese refuerzo y que prefera potenciar al canterano San Jos. Pero la negociacin segua.
No quera ser el ltimo mono
En la maana del 31 de agosto, Tanco se present en las oficinas del Real Madrid junto a Leopoldo Gmez. Los esperaba Antonio Caldern, gerente madridista. Los dos clubes alcanzaron un acuerdo, pero el jugador dijo no. Quedaron emplazados para repetir la cumbre por la tarde. Esta vez, junto al jugador estuvo en las oficinas blancas Francisco Encinas, presidente desde julio de la entidad de la franja.
El acuerdo entre los clubes se mantuvo: una cantidad de dinero que nada tena que ver con los 50 millones y Morote y Roales al Rayo. Pero nadie movi a Tanco de su posicin. Se crea que acabara cediendo, pero el defensa no cambi y ese verano se cerr sin fichajes del Madrid ms all de jugadores del Castilla.
«No quera ser el ltimo mono», dijo Tanco al diario Arriba. «No me acabaron de satisfacer las condiciones que se me ofrecan, que me parecan absolutamente negativas», cont tras la cumbre en la Casa Blanca. La Liga 1978-79 la gan de nuevo el Real Madrid. En 1980 Tanco dej el Rayo por el Almera. En ese camino, se haba enfrentado abiertamente con la directiva del Rayo por no estar al da con los jugadores pero s gastarse ms de dos millones de pesetas en modernizar el palco.

