Quiz no exista ciudad ms icnica para escenificar lo arbitrario que puede llegar a ser el destino. Como los gladiadores en el Coliseo, el Atltico se presenta en el Olmpico de Roma tratando de que, tras la inesperada debilidad con la que afront el combate de Mestalla que le dejara herido de muerte el pasado sbado, el pulgar que indique cmo ser el devenir de la temporada no vuelva a apuntar hacia abajo.
Cierto es que la de Valencia slo sera la tercera derrota en los 27 partidos ligueros desde que el Atltico se levantara de la arena tras el Mundial y se convirtiera en el ms temido para sus rivales, pero las sensaciones ofrecidas durante ese batacazo y el derbi que espera el prximo domingo en el Metropolitano con el Real Madrid distanciado ya en ocho puntos (y un partido ms), convierten el debut en la Champions en una obligacin de agarrarse a la vida.
Aunque la visita a un Lazio que tampoco llega sobrado de fuerzas pueda marcar una tendencia, tambin es cierto que no dictar an sentencia, pero de nuevo Roma emerge como el mejor ejemplo de la importancia de empezar bien para el Atltico. Hace once aos y medio, Simeone afrontaba su primer partido continental contra el club al que llev a la gloria vestido de corto y no tuvo piedad pese al gran recibimiento, siendo aquel 1-3 el primer paso hacia la Europa League que conquistara meses despus.
Cinco aos ms tarde, ya en la Champions, los rojiblancos volveran al Olmpico para estrenar la competicin ante el otro equipo de la ciudad. El 0-0 final, despus de desaprovechar innumerables ocasiones para marcar, sera entonces el primer empujn hacia la eliminacin en la fase de grupos, por ms que despus los del Cholo se repusieran del tropiezo levantando la Europa League tras pasar por encima del Olympique de Marsella y de cuantos contendientes se pusieron en su camino.
De ah que ganar servira para, ms all de arrancar con buen pie la Champions (ayer se cumplieron diez aos del estreno del Cholo con triunfo ante el Zenit), eliminar los viejos fantasmas que se aparecieron el curso pasado y recobrar la vida antes de mirar al eterno rival.

