Una infraestructura diseñada bajo criterios de habilitación
La nueva sede busca superar las principales limitaciones que actualmente presenta la IPS y generar espacios que respondan a las condiciones de infraestructura necesarias para la prestación segura y adecuada de los servicios.
La propuesta contempla dos consultorios de medicina general, áreas para odontología, enfermería, vacunación, toma de muestras de laboratorio, además de los espacios complementarios necesarios para el funcionamiento como baños para condición de movilidad reducida, ascensor y rampas de acceso.
El diseño plantea desarrollar una edificación de dos niveles, teniendo en cuenta las restricciones físicas del terreno disponible. Esta alternativa permite optimizar el área construida sin afectar la distribución funcional requerida para la prestación de los servicios.
De concretarse esta intervención, Imsalud proyecta aumentar significativamente la capacidad instalada de la sede. “La capacidad de consulta externa se va a duplicar”, afirmó el gerente.
Actualmente, la IPSSan Mateo registra aproximadamente 300 atenciones mensuales en medicina general, 250 en odontología y 120 en enfermería. Con la nueva infraestructura, la capacidad de medicina general podría alcanzar alrededor de 600 consultas mensuales.
La intervención también busca responder a las características de la población usuaria del sector, donde existe una importante presencia de adultos mayores y personas con dificultades para desplazarse hacia otros puntos de atención.
“Sobre todo que en este sector hay muchos pacientes adultos mayores que tienen dificultad para movilizarse. Por eso hicimos el esfuerzo, porque era más fácil cerrarlo”, manifestó Prieto Peña.
La disponibilidad del terreno, el principal obstáculo
Aunque el proyecto ha avanzado en su estructuración y cuenta con los avales requeridos dentro del proceso de planeación, su ejecución permanece condicionada a la gestión de recursos que se requiere para desarrollar la nueva infraestructura.
Según Imsalud, algunos particulares han expresado oposición frente al uso del terreno, al considerar que debería mantenerse destinado a actividades comunitarias, entre ellas el funcionamiento de un salón comunal.
La situación ha impedido avanzar en la materialización de la obra. El gerente recordó que el proyecto fue socializado en abril de 2025 con representantes de la comunidad y de los barrios beneficiados, escenario en el que se presentó la propuesta de intervención y aprobada mediante un acta.
Desde el punto de vista técnico, Imsalud sostiene que el área adicional resulta indispensable para desarrollar una infraestructura que responda a los requerimientos de habilitación y permita una distribución adecuada de los servicios.
“La norma exige que una IPS, Institución Prestadora de Servicios de Salud, solo preste servicios de salud. No se podría en este, ubicar salones comunales ni comedores escolares”, enfatizó Prieto.
La definición sobre el uso del terreno constituye actualmente uno de los principales factores para determinar la viabilidad de la ejecución del proyecto.
Recursos sujetos a la reactivación del proyecto
El proyecto requiere además avanzar nuevamente en el proceso de gestión y asignación de los recursos necesarios para su ejecución, y se cuente con las condiciones administrativas y técnicas para iniciar la obra.
De acuerdo con el gerente, los recursos que habían sido gestionados para esta iniciativa no pudieron materializarse en la etapa prevista. Por esta razón, Imsalud deberá adelantar nuevamente las gestiones correspondientes ante el Gobierno Nacional para garantizar la financiación requerida.
Le puede interesar: Gobierno revisará cámaras de fotomultas en Colombia: ¿qué pasará con las de Cúcuta?
