La Ruta Buscadora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) llegó a Norte de Santander el día de ayer para escuchar, orientar y acompañar a las comunidades y a las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos a causa del conflicto armado. Este recorrido, que se extenderá hasta el próximo 8 de octubre, visitará 18 municipios del departamento.
Así pues, el equipo humanitario estará presente en Ocaña, Teorama, El Tarra, El Carmen, Ábrego, Tibú, Cúcuta, Villa del Rosario, Cucutilla, Arboledas, Salazar, Lourdes, Gramalote, Santiago, San Cayetano, Pamplona, Cácota y Chitagá.
De acuerdo con la entidad, la atención de la Ruta Buscadora es gratuita y no requiere cita previa. También indicaron que las familias podrán acercarse en cada uno de sus municipios en el horario de 9:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.
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“La participación de la sociedad es fundamental para aliviar el dolor de miles de familias. La UBPD garantiza que toda la información recibida será tratada con absoluta confidencialidad y tiene un carácter estrictamente extrajudicial; es decir, no podrá ser utilizada para judicializar a nadie, pues su único propósito es humanitario”, agregó la UBPD, que aclaró que el rutero completo está disponible en su página web y en las redes sociales.
Asimismo, la entidad explicó que esta iniciativa le da continuidad a los esfuerzos iniciados en 2024 con el propósito de estar más cerca de las familias buscadoras, logrando avances significativos en la tarea de encontrar a las más de 5.522 personas dadas por desaparecidas que dejó el conflicto en este territorio.
Por su parte, Sonia Alejandra Rodríguez Torrente, coordinadora de la Unidad de Búsqueda en Norte de Santander, destacó que el regreso de esta Ruta Buscadora es una oportunidad valiosa para estar cara a cara con las familias buscadoras en territorios de difícil acceso.
“En el departamento tenemos tres planes regionales de búsqueda en marcha, con los cuales abarcamos todo el territorio. Sin embargo, ante la inmensa magnitud de este desafío, esta estrategia de contacto directo con las comunidades nos permite tejer confianza, sumar esfuerzos y abrir nuevas posibilidades para seguir brindando respuestas a las familias que llevan años preguntándose: ¿qué pasó? y ¿dónde están?”, sostuvo.
