Desde que se dio el sismo el pasado 10 de agosto la educación colombiana ha tenido que emprender un largo proceso de reconstrucción que, aunque ya presenta avances, aún persisten algunas fallas que han dejado vulnerable a una parte importante de los miembros de ese entorno.
Un estudio realizado por la organización NiñezYA advirtió que aunque recientemente el Ministerio de Educación anunció el restablecimiento del cien por ciento del servicio educativo, aún persisten grandes fallas que están afectando a cientos de niños, niñas y adolescentes.
El pasado 29 de septiembre, la cartera educativa sostuvo que en menos de dos meses se logró restablecer el servicio para los 1.275.967 estudiantes afectados.
El Ministerio analizó 5.539 sedes educativas, mediante la incorporación de variables como afectación de infraestructura, matrícula, ruralidad, condiciones socioeconómicas, conectividad y continuidad educativa.
“El proceso involucró la articulación de acciones en infraestructura, modelos pedagógicos flexibles, tecnología, acompañamiento a las comunidades y bienestar docente, en coordinación con entidades territoriales y aliados; toda está unión de esfuerzos nos permite dar esta buena noticia al país», precisó la viceministra de Preescolar, Básica y Media, Gledy María Foliaco.
Sin embargo, NiñezYA advirtió de varios casos donde el restablecimiento del servicio educativo ha sido precario o deficiente, por cuenta de la infraestructura académica.
Lea aquí: Especial | El domingo en que Gusmán no volvió a casa: la búsqueda de un colombiano detenido en Venezuela
La organización aseguró que si bien la emergencia interrumpió las condiciones que hacen posible la educación, esta situación no puede prolongarse, ya que puede afectar la asistencia, los aprendizajes, el bienestar y el vínculo con la escuela.
La iniciativa civil destacó el caso de la Fundación PLAN, organización que ha implementado Espacios Temporales para el Aprendizaje (ETA) en Risaralda (Pereira y Dosquebradas) y tiene contemplados once espacios adicionales en los departamentos más afectados por el terremoto, incluidos Chocó y Valle del Cauca (Buenaventura, Jamundí y Cali).
Los ETA han favorecido la transición durante la emergencia, preservando oportunidades de aprendizaje; sin embargo, el fin sigue siendo garantizar el retorno seguro de niñas, niños y adolescentes al sistema educativo formal, una vez existan las condiciones adecuadas.
Este retorno cobra especial importancia al entender que según el Observatorio de la Fundación Empresarios por la Educación (FExE), dos meses después de la tragedia fueron identificadas 7.653 sedes afectadas en 22 departamentos y 527 municipios, donde estudiaban 1.658.022 niñas, niños y adolescentes y trabajaban 81.578 docentes y directivos docentes.
La importancia de un retorno seguro y digno
La investigación y el análisis realizado por NiñezYA puso en evidencia el caso de la rectora de la Institución Educativa Borrero Ayerbe, ubicada en el municipio de Dagua (Valle del Cauca), Gladys Orcue, al dar cuenta que dos de sus seis sedes educativas colapsaron, y pese a los esfuerzos realizados, hasta el 15 de diciembre seguirá atendiendo bajo carpas y agrupando a los estudiantes en salones que no se destruyeron.
“Estamos tratando de atenderlos como podemos, con la jornada completa, pero a veces, cuando hace mucho sol, toca despacharlos más temprano porque el calor no se soporta”, explicó Orcue.
Conozca: De admitir que se pasó un semáforo en rojo a protagonizar un choque: el caso del concejal de Villa del Rosario
Según la organización, este caso se repite en diferentes entornos. La rectora de la Institución Educativa Samurindó, en el municipio de Atrato (Chocó), Nelly del Carmen Perea, advirtió que cuatro de sus nueve sedes colapsaron, lo que ha llevado a que sus clases sean impartidas en carpas donadas por Unicef.
“Desde el 7 de septiembre estamos dando clase. Además, hemos hecho unas atenciones de salud mental y psicosocial a los profesores porque también se han visto muy afectados. Una gran mayoría en sus viviendas”, añadió la rectora.
Ante esta situación, la coalición de organizaciones destacó que la FExE adelanta diálogos con el fin de aportar a la articulación de información sobre el estado actual de las instituciones educativas y los centros de desarrollo infantil, así como los requerimientos que unas y otros tienen, con el fin de que puedan operar de manera digna.
“Necesitamos validar esta información con los rectores y las secretarías de Educación para entender en qué condiciones están regresando al aula y cómo podemos apoyarlos para que los estudiantes continúen su proceso de aprendizaje. La información la pondremos a disposición”, indicó Andrea Escobar, directora ejecutiva de la FExE.
Esa información, consolidada sede por sede, está disponible en el micrositio «Un millón de razones», para que los aliados orienten sus apoyos a donde más se necesitan y eviten duplicar esfuerzos. Allí también se registran los aportes del sector privado: 74 organizaciones han declarado 161 acciones en 9 departamentos, de las cuales 32 ya están en curso.
NiñesYA aseguró que este tipo de información juega un rol fundamental en el regreso a las clases de los estudiantes, garantizando que los apoyos lleguen a donde más se necesita y permitiendo un regreso digno y seguro.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .
