El presidente polaco Karol Nawrocki había mantenido un disciplinado silencio desde el viernes, cuando una controvertida maniobra para burlar su negativa a confirmar el nombramiento de jueces afines al Gobierno en el Tribunal Constitucional empujó a Polonia al borde de un golpe … de Estado. Hoy ha roto ese silencio y ha dejado claro que considera ilegal la reunión de la Asamblea General de los jueces del Constitucional.
En un encuentro del Consejo de Seguridad Nacional, convocado inicialmente para aprobar la nueva presencia permanente de tropas estadounidenses en suelo polaco, Nawrocki ha acusado al primer ministro Donald Tusk de un «intento de tomar ilegalmente el control del Tribunal Constitucional». A la reunión también acudía el aludido, además de los presidentes del Sejm y del Senado, y algunos ministros y representantes de clubes y círculos parlamentarios.
«Intentaron aprovecharse de mi ausencia en Polonia», se ha referido al viaje a África que tuvo que suspender en pleno vuelo para volver a Varsovia. También ha señalado que «se ocultó el ataque en la noche de Todos los Santos, que es importante para los polacos, para presentar a personas que se presentan como jueces del Tribunal Constitucional, aunque según la ley no son jueces del Tribunal Constitucional».
«La acciones del gobierno nos han hecho reunirnos hoy en una circunstancia sin precedentes, en una situación de grave crisis constitucional, por lo que hoy no podemos ser indiferentes», justificó la inclusión del tema en el orden del día. Calificó que es «una situación sin precedentes desde de 1989», en referencia al régimen soviético.
«Estas personas se otorgan el poder de suspender jueces actuando sin base legal. Esto ha sido confirmado por el primer Presidente del Tribunal Supremo, el Presidente del Tribunal Supremo Administrativo y el Presidente del Consejo Supremo de Abogados», mostró el armazón legal e institucional en el que basa su razón.
También apuntó a Tusk como culpable y le habló directamente: «Primer ministro, en su caso, en mi opinión, no solo es un crimen contra la Constitución de la República de Polonia, es algo más. Esto es un error. Usted ya sabe que cometió un error y ambos sabemos que hoy no hay aliados a su lado y solo le queda la violencia».
«Se ocultó el ataque en la noche de Todos los Santos, importante para los polacos, para presentar a personas que se presentan como jueces del Tribunal Constitucional, aunque según la ley no lo son»
Karol Nawrocki
Presidente de Polonia
«Está usted destruyendo la imagen de los polacos en el extranjero, lo que ahuyenta a los inversores y socava los cimientos de los lazos sociales. Cuando la gente no puede ir al médico, los precios en las gasolineras no son adecuados, la deuda alcanza un nivel récord, en vísperas de unas vacaciones importantes, decide tomar el control de la institución independiente del Estado polaco por la fuerza. Así no funcionan los demócratas, señor Primer Ministro», continuó. Nawrocki subrayó, además, que «el Estado de derecho no puede restaurarse mediante métodos que en sí mismos violen gravemente la ley».
«La misericordia nos dice que perdonemos, pero antes del perdón hay que confesar nuestras faltas, arrepentirnos, volver atrás de esas imágenes que todo el mundo ha visto gracias al primer ministro», dijo, y mostró su voluntad de resolver el conflicto si el primer ministro retrocede y devuelve la presidencia del Constitucional a Bogdan Swieczkowski y la vicepresidencia a Bartlomiej Sochanski, quienes la lideraban. «Espero que entren en razón, que reparen y entreguen los asuntos polacos a los polacos. El Día de la Independencia se acerca, espero que el primer ministro esté dispuesto a limitar las ambiciones de su poder y detener las actividades ilegales de sus representantes en el edificio del Tribunal Constitucional«, confió.
«No nos reuniremos con los jueces usurpadores»
Nada parece más lejos, sin embargo, de las intenciones de la nueva y autoproclamada directiva del Constitucional. A la Asamblea General convocada por la nueva presidenta, Anna Korwin-Piotrowska, asistieron sólo 8 de los 15 jueces convocados. Swieczkowski, el que fuera su presidente, anunció que «junto con los jueces legales» no participaría en eventos organizados por «jueces usurpadores». El ‘quorum’ inicial era de 12, pero en el primer punto del orden del día se rebajó y se defendió la desviación del plazo estándar de siete días para notificar la reunión en «casos justificados».
«Simplemente tenemos que decidir juntos si somos ‘quorum’ suficiente para adoptar la resolución de presupuesto, o no», resumió Korwin-Piotrowska ante las dudas del juez Slawomir Patera. Y el presupuesto quedó aprobado, más o menos a la misma hora que Anna Adamiak, portavoz de la Fiscalía Nacional, anunciaba la apertura de una investigación exoficio contra las personas que intentaron acceder en la noche del viernes al tribunal para evitar la toma de control.
«La misericordia nos dice que perdonemos, pero antes del perdón hay que confesar nuestras faltas, arrepentirnos, volver atrás de esas imágenes que todo el mundo ha visto gracias al primer ministro»
Karol Nawrocki
Presidente de Polonia
También se anunciaba la sexta denuncia contra Swieczkowski, que «se refiere a la compra del sistema de espionaje de Hermes en la época en que él era el Fiscal Nacional», ha informado el ministro de Justicia Waldemar Zurek, que ya ha solicitado que se le retire la inmunidad.
Tampoco Tusk parece dispuesto a dar su brazo a torcer. «Hoy, el presidente tiene la oportunidad de desescalar esta situación, porque él es el autor de la escalada. No es el juez quien pelea en la calle. No es el Gobierno quien provoca disturbios o ataques contra el Tribunal… debe detener los ataques a jueces legalmente elegidos en las próximas horas y días y permitir que trabajen», respondió el primer ministro a las críticas de Nawrocki.
