El Partido Demócrata, a una semana de las elecciones de medio mandato, ha presentado un informe lleno de acusaciones contra Donald Trump en el marco de los presuntos abusos que cometieron el magnate Jeffrey Epstein y sus amigos sobre mujeres jóvenes en los … años 80 y 90. Entre otros nombres, aparece el de Beatrice Keul, exmodelo y exmiss Suiza, que asegura que el hoy presidente de Estados Unidos la violó en 1993.
Los demócratas presentan su testimonio como uno de los relatos centrales para sostener que Trump y Epstein coincidieron en un entorno en el que, según sus autores, se captaba y explotaba sexualmente a mujeres jóvenes. Incluye una descripción detallada de la presunta agresión, los contactos previos entre Keul, Trump y Epstein, y varios elementos que considera relevantes para valorar la credibilidad de su relato. Todo ello en un informe que ya han presentado ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
Keul era una modelo suiza y profesional dedicada al sector de los servicios financieros que, cuando sucedieron los hechos, tenía 24 años. Según el informe fue captada para participar en el concurso ‘Donald J. Trump American Dream Pageant’, una certamen de belleza que estaba dirigido a participantes de entre 16 y 22 años y que se celebraba entre Atlantic City y Nueva York. El presunto incidente se produjo en el Hotel Plaza de esta última, que en aquel entonces era propiedad de Trump.
Keul explica que Trump se acercó a ella durante un almuerzo durante el evento. «Por fin nos conocemos, señorita Keul», asegura la exmodelo que le abordó el magnate. Fue el primer encuentro de la mujer y el multimillonario. En apenas quince minutos, él le hizo todo tipo de promesas: un visado para residir en el país, la admisión en la Universidad de Nueva York y «ayuda y protección personal» de la que Trump se encargaría personalmente o bien a través de uno de sus colaboradores más fieles, Paolo Zampolli.
Es en ese momento donde entra Jeffrey Epstein. Una vez que Trump se apartó, fue él quien asumió el liderazgo de la conversación con Keul. Según la exmodelo, Epstein se presentó como «el mejor amigo de Don» y que no tendría que gastar nada. «Sabes que puedo ocuparme de ti. Organizamos muchas fiestas con Don. Vuelos, alojamiento… no tienes que preocuparte por nada», atribuyen a Epstein.
El informe usa esta conversación y estas promesas como ejemplo del patrón de captación que usaban Trump y Epstein para atraer a mujeres jóvenes, y cómo esa relación de cercanía entre ambos los convierte en colaboradores y socios en sus acciones.
«Sabes que puedo ocuparme de ti. Organizamos muchas fiestas con Don —Donald Trump—. Vuelos, alojamiento… no tienes que preocuparte por nada»
Jeffrey Epstein
En una supuesta conversación con Beatrice Keul
La presunta violación
La acusación más grave de Keul a Trump es, precisamente, la de la violación. Fue ese mismo día. Según el relato de la exmodelo, un representante de Trump la invitó a subir a una suite en una planta superior bajo la premisa de mantener una reunión que, a juicio de ella, podría impulsar su carrera como modelo y sus posibilidades educativas.
Al entrar en la estancia, Trump la habría agarrado por detrás y agredido sexualmente por la fuerza. Keul calificó la agresión de «brutal» y señaló que la violencia del ataque le provocó hematomas y hemorragias en distintas partes de su cuerpo, además de dejarle destrozada la ropa.
El documento detalla asimismo lo que habría acontecido inmediatamente después del ataque. Según su relato, Trump la sentó en el borde de la cama, reiteró sus promesas de gestionarle un visado y la admisión en la Universidad de Nueva York, siempre bajo la premisa de que guardara silencio sobre lo ocurrido. «The show must go on» («El espectáculo debe continuar»), una expresión que el informe interpreta como una instrucción explícita para mantener lo sucedido en secreto y continuar con la celebración del certamen.
Keul había entregado su pasaporte a su llegada lugar del concurso y, según relata, tras la presunta agresión continuó en el concurso sumida en un estado de aturdimiento y temor. Ella y otras cuatro modelos fueron convocadas a una audición privada con John Casablancas, responsable de Elite Model Management, quien les pidió desfilar ante él con promesas de ayudarlas en la industria. Tras finalizar el evento, Keul regresó a Suiza y rechazó acudir a un posterior concurso organizado por Trump en Hawái semanas después.
Meses más tarde, Trump habría vuelto a contactar con Keul mediante una llamada a Suiza en la que reiteró sus ofertas, propuesta que la modelo volvió a rechazar.
De las acusaciones iniciales a las actuales
El informe de los demócratas dedica un apartado a contextualizar la evolución del testimonio de Keul. Aunque la modelo ya había hecho declaraciones públicas en el pasado —como una entrevista en el diario ‘The Independent’ en octubre de 2024, en la que acusaba a Trump de manosearla en la suite—, hasta entonces sostenía haber logrado «hablar con Trump para que desistiera» del intento de violación y que esta no se llegó a consumar.
Este cambio de discurso de la presunta víctima de Trump llega tras varias semanas de conversaciones sostenidas en 2026 entre Keul y los investigadores del Comité Judicial, marcando una diferencia explícita entre sus intervenciones públicas y entrevistas y los hallazgos recogidos en el informe del personal parlamentario.

