La detención y condena por parte de un tribunal alemán de dos agentes iraníes que intentaban atentar en Alemania contra objetivos judíos, ha desatado una crisis diplomática entre Berlín y Teherán, además de poner de manifiesto que las agencias iraníes están tomando el relevo … a las rusas, más cercadas por las autoridades alemanas y con dificultades para operar.
Los objetivos de los frustrados atentados eran Josef Schuster, presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Volker Beck, titular de la Sociedad Germano-Israelí, y dos comerciantes judíos de Berlín. Ali S. había contactado con Tawab M. en mayo, había conseguido un arma de fuego que le había proporcionado al potencial asesino y le había inducido a matar a Volker Beck.
El Tribunal Regional Superior Hanseático de Hamburgo ha condenado al danés con raíces afganas Ali S. a ocho años y seis meses de prisión y al afgano Tawab M. a cuatro años y seis meses de prisión, tras probar el equipo fiscal que actuaban bajo las órdenes directas de oficiales de las conocidas como Brigadas Quds, el brazo exterior de la Guardia Revolucionaria iraní.
A raíz del juicio y de la investigación previa, ha quedado en evidencia que tanto el Ministerio de Inteligencia iraní (MOIS) como la Fuerza Quds, los denominados ‘Guardianes de la Revolución’, tienen agentes en Alemania actuando contra la comunidad judía alemana, así como contra intereses políticos y estratégicos del país, en misiones de vigilancia, espionaje militar y suplantación de identidad. Es una «señal de alarma clara de que el brazo del terror de los mulás llega hasta Alemania», ha juzgado Schuster, que volverá a presentarse al cargo a finales de noviembre.
El Ministerio de Exteriores de Irán ha convocado esta semana al embajador de Alemania en Teherán, Axel Dittmann, en protesta por las «infundadas acusaciones» de las autoridades alemanas contra la República Islámica, a la que atribuyen actividades de espionaje y planes de atentados contra objetivos judíos e israelíes en el país europeo. «A raíz de las reiteradas acusaciones infundadas por parte de las autoridades alemanas contra Irán, el embajador alemán en Teherán, Axel Dittmann, fue convocado (…) y se le transmitió la enérgica protesta de la República Islámica por la actitud despectiva de algunos funcionarios germanos», ha informado la agencia IRNA.
Actividades de «terrorismo estatal»
Irán respondía así a la convocatoria previa, por parte del Ministerio de Exteriores alemán, del embajador iraní en Berlín, Mayid Nili, para protestar formalmente por las actividades atribuidas a la inteligencia iraní durante el juicio. Según la sentencia, Ali S. recibía encargos directamente de oficiales de las Brigadas Quds, por las que había sido reclutado para llevar a cabo «actividades de terrorismo estatal dirigidas desde Irán en Alemania», y había viajado varias veces a Irán para recibir allí entrenamiento e instrucciones.
«No toleramos ataques contra la vida judía ni contra quienes los defienden, en ningún lugar y, desde luego, tampoco en Alemania», ha declarado el Ministerio de Exteriores en un comunicado en el aseguraba también que «condenamos las actividades de Irán en Alemania en los términos más enérgicos y no permitiremos que amenacen a nuestra sociedad libre».
La detención de los sospechosos, en Dinamarca, fue posible gracias a la información proporcionada por un servicio de inteligencia extranjero, presumiblemente el israelí, que ha advertido sobre una creciente actividad en Alemania de agentes iraníes. «La contrainteligencia alemana ha trabajado mucho sobre la actividad rusa y los agentes rusos lo tienen hoy muy difícil, se ven obligados a reclutar agentes desechables y no alcanzan objetivos muy precisos», señalan fuentes de la Embajada de Israel en Berlín, «pero los agentes iraníes o reclutados por Irán no han sido sometidos todavía a ese nivel de seguimiento y son peligrosos».
Según los informes de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución alemana (BfV), el servicio alemán de inteligencia interior, las actividades del MOIS incluyen la vigilancia de opositores, disidentes y personas consideradas amenazas para las autoridades iraníes, además de operaciones de recopilación de información y contactos con posibles colaboradores. Alemania alberga a exiliados, periodistas, activistas y organizaciones críticas con el Gobierno iraní y los servicios de inteligencia alemanes han advertido intentos de identificar sus actividades, contactos y redes.
Los espías se esconden en las redes
El grupo conocido como Charming Kitten ha sido asociado por investigadores de ciberseguridad con campañas de espionaje contra opositores iraníes y personas del exilio y la BfV ha documentado intentos de engañar a objetivos mediante identidades falsas y conversaciones personalizadas para conseguir que abrieran enlaces o entregaran credenciales.
La actividad de las Brigadas Quds se extiende también a información que pueda resultar útil para la política exterior, la industria o la seguridad nacional. Los informes de la inteligencia alemana describen riesgos para la investigación científica, la actividad económica y el equipamiento militar.
