– Samuel Corum – Pool via CNP / Zuma Press / Europa
MADRID 6 Oct. (EUROPA PRESS) –
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que pasará a financiar con fondos propios y de su plataforma política los anuncios televisivos sobre su gestión, tras la polémica generada en los últimos días por el uso de dinero gubernamental para costear la campaña.
A través de un mensaje publicado en su red social, Trump ha criticado que la «izquierda radical» esté molesta por la emisión de unos anuncios que él considera una «promoción positiva» para el país. Aunque el mandatario ha defendido que financiarlos con fondos públicos es una práctica «bastante habitual», ha confirmado que a partir de ahora costeará estos vídeos «patrióticos» personalmente y con el dinero recaudado por su comité de acción política MAGA.
El anuncio se produce después de que el diario ‘The New York Times’ publicase que Trump ordenó personalmente destinar 20 millones de dólares de los contribuyentes, canalizados a través del Departamento de Seguridad Nacional, para emitir anuncios elogiando su presidencia. Hasta el momento se han emitido al menos cuatro de estos vídeos en cadenas nacionales y durante retransmisiones deportivas, con un coste aproximado de 5,5 millones de dólares (4,9 millones de euros).
En los vídeos emitidos se escucha la voz del mandatario pidiendo la derrota del socialismo y el comunismo, al mismo tiempo que presume de haber logrado «los mayores recortes de impuestos de la historia» y de revitalizar la industria manufacturera estadounidense. Según el citado medio, la Casa Blanca ha justificado esta campaña argumentando que se trata de anuncios de servicio público y que en ningún momento piden el voto, subrayando además que Trump ya no se postula para ningún cargo tras ganar la reelección en 2024.
Pese a estas justificaciones, la iniciativa ha suscitado críticas tanto en el Partido Demócrata como en el Republicano. Según recoge el medio de comunicación estadounidense The Hill, el congresista demócrata Jamie Raskin ha denunciado que la campaña viola la Ley Hatch, que limita el uso de recursos gubernamentales para fines políticos, mientras que el senador conservador Thom Tillis ha calificado los anuncios de «inapropiados».
En defensa de la medida, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha asegurado ante la prensa que los vídeos «no son partidistas» e inciden en «lo genial que es el país», recordando que administraciones anteriores, como la de Barack Obama, también utilizaron dinero de los contribuyentes para publicitar medidas gubernamentales como la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio.
