– Justin Tang / Zuma Press / Europa Press
BRUSELAS, 18 Sep. (EUROPA PRESS) –
La Comisión Europea ha admitido este viernes que el estatus de «miembro asociado» de la Unión Europea que la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, propuso para Canadá está todavía por definir, al tiempo que ha aclarado que esta nueva fórmula no equivale a una adhesión al bloque comunitario.
«Ahora mismo tenemos una idea. Veamos adónde nos llevan estas conversaciones», ha señalado el portavoz adjunto del Ejecutivo comunitario, Olof Gill, quien ha explicado que Bruselas seguirá trabajando con los Estados miembro y Canadá para «dar forma a esta idea» y explorar los «parámetros» de esta nueva relación con Ottawa.
En este sentido, Gill ha señalado a la cumbre UE-Canadá, que se celebrará a finales de octubre, como «la primera oportunidad real de mantener conversaciones políticas de fondo» sobre la cuestión, en la que se abordará el refuerzo de las relaciones tanto con los Estados miembros como con el país dirigido por Mark Carney.
«Esta será la primera oportunidad real de mantener conversaciones políticas de fondo, en las que exploraremos con Canadá los parámetros para reforzar nuestra relación, dando forma a esta idea grande, audaz y hermosa, y viendo cómo la llevamos adelante», ha indicado el portavoz comunitario.
Ha proseguido pidiendo que, como por ahora es «una idea», se vea «hacia donde van estas conversaciones», toda vez que hay «un compromiso compartido entre la Unión Europea y Canadá de reforzar» sus relaciones «en beneficio mutuo, por interés propio de ambas partes». «Ese trabajo seguirá avanzando en segundo plano, a nivel técnico, de cara a la cumbre UE-Canadá», ha insistido.
SE VENÍA TRABAJANDO CON LOS VEINTISIETE
Cuestionado sobre si los Veintisiete no estaban al corriente de la propuesta de Von der Leyen, ha respondido que se trata de «un proyecto muy ambicioso» que también quieren los Estados miembro, y que «por supuesto» se llevará adelante «en coordinación con nuestros Estados miembro».
Bruselas ha confirmado además que la iniciativa anunciada esta semana por Von der Leyen había sido presentada y discutida previamente con los Estados miembro «en varias ocasiones» y que se sustenta también en los contactos mantenidos durante los últimos meses con las autoridades canadienses.
«Los grandes cambios en la Unión Europea solo ocurren con el visto bueno de nuestros Estados miembro, y eso siempre será así. Y, si me permiten recordarlo, la cumbre se organiza también con la implicación del Consejo Europeo, con (António) Costa, y por supuesto estamos trabajando también con el equipo del Consejo (Europeo) para preparar esta importante cumbre de finales de octubre», ha añadido.
En este sentido, ha eludido responder si esta propuesta de «miembro asociado» abre la puerta a otros países, como Australia o Nueva Zelanda, a obtener el mismo estatus, esgrimiendo que por ahora «lo único» en lo que la Comisión está centrada en es ver cómo cumplir el compromiso de Von der Leyen «de llevar las relaciones UE-Canadá al nivel más alto posible».
NO EQUIVALE A UNA ADHESIÓN
La Comisión sí ha querido dejar claro que esta nueva fórmula no debe confundirse con una eventual adhesión de Canadá a la Unión Europea, recordando que los Tratados de la UE reservan esta posibilidad a los Estados europeos.
«Tenemos que hacer una distinción y es importante ser precisos», ha recalcado Gill, quien ha recordado que el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea establece que cualquier «Estado europeo» que respete los valores comunitarios y se comprometa a promoverlos puede solicitar convertirse en miembro del bloque.
En cambio, ha explicado que la propuesta de abrir la puerta a que Canadá se convierta en «miembro asociado» está concebida para un «país socio» que no es un Estado europeo, diferenciando así esta fórmula de la vía de adhesión contemplada en los tratados.
