Abdalá Bucaram Ortiz, condenado a nueve años y cuatro meses de prisión por delincuencia organizada en el caso Pruebas Covid-19, forma ya parte del listado de expresidentes de Ecuador que han sido sentenciados penalmente por diferentes delitos cometidos en el ejercicio de … su cargo, desde el regreso a la democracia en 1979. Los otros exmandatarios son Jamil Mahuad, con sentencia por malversación de caudales públicos; y Rafael Correa y Lenín Moreno por cohecho, aunque en causas diferentes.
Sin importar la ideología, el tiempo y el momento que hayan gobernado, los cuatro exmandatarios han sido juzgados y condenados por la justicia penal por cometer delitos de corrupción. En el caso de Abdalá Bucaram y su hijo Jacobo, que también fue sentenciado este jueves 10 de septiembre, el expresidente anunció que apelará ante las instancias correspondientes. Aduce una supuesta animadversión del juez responsable del caso, pues asegura que lo suyo sólo fue «un acuerdo entre privados».
Bucaram ejerció la Presidencia de Ecuador apenas seis meses, entre 1996-1997, al ser destituido por el Congreso Nacional, que lo declaró incapacitado para gobernar. Vivió más de 20 años en Panamá y regresó al país cuando prescribieron condenas anteriores que tenía pendientes por corrupción. En el caso de su última sentencia, los jueces determinaron que él, su hijo Jacobo y otros dos procesados participaron en una estructura que se lucró con la venta de pruebas de Covid-19 e insumos médicos durante la emergencia sanitaria de 2020.
Otro expresidente sentenciado es Jamil Mahuad, quien gobernó Ecuador entre 1998 y 2000. Político reconocido, fue legislador y alcalde exitoso de Quito, pero no terminó su mandato presidencial por culpa de un golpe de Estado. Una aguda crisis económica lo llevó a decretar la congelación de los depósitos bancarios, hecho que sacó a la gente a las calles; miles perdieron sus ahorros y buena parte del país no tenía ingresos, lo que generó una fuerte migración hacia España y Estados Unidos. En el gobierno de Mahuad se firmó el Acuerdo de Paz con Perú y se implantó la dolarización como sistema monetario, sustituyendo al sucre que había sido siempre la moneda en curso.
En 2025, once años después de haber sido condenado por malversación y responsable de la crisis bancaria que sufrió el país, Jamil Mahuad, que ahora vive en Estados Unidos, interpuso una acción extraordinaria de protección que la Corte Constitucional desestimó, pero, el pasado mes de agosto, anunció que se trasladó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para pedir que dejen sin efecto la sentencia y poder así regresar al país.
Rafael Correa
Otro sentenciado es Rafael Correa, quien gobernó Ecuador entre 2007 y 2017 tras ser ministro de Economía y Finanzas unos meses. Durante sus 10 años de gestión implantó el socialismo del Siglo XXI y se alió con gobiernos afines de la época. Disfrutó de una buena salud económica por los altos precios de las materias primas, en especial el petróleo, lo que le sirvió para invertir en infraestructura. Con importante respaldo popular, llamó a una Constituyente y redactó una nueva Constitución, lo que propició el presidencialismo que aprovechó para concentrar el poder.
Fueron años difíciles para las libertades ya que aniquiló los sindicatos, persiguió a la oposición y, sobre todo, a la prensa por revelar prácticas ilícitas. En una de esas denuncias se comprobó que el gobierno montó una estructura delictiva paralela que cobraba sobornos a los empresarios a cambio de entregarles obras públicas. El dinero se destinaba al movimiento político Alianza País, que ocupaba el poder. El caso se llamó ‘Sobornos 2012-2016’. Correa fue sentenciado a 10 años de prisión, al igual que una parte de su gabinete ministerial y diez empresarios. Desde que dejó el poder vive en Bélgica y es considerado prófugo de la justicia.
El último en la lista
Hace tan solo dos semanas, el expresidente Lenín Moreno (2017-2021) fue sentenciado a cinco años de prisión por participar en el caso ‘Sinohydro’ nombre de la empresa china que habría repartido compensaciones económicas por 76 millones de dólares (65 millones de euros) a cambio de la adjudicación de la mayor obra hidroeléctrica del país, Coca Codo Sinclair.
En este caso también fueron sentenciados, aunque con diferentes penas, la esposa de Moreno, Rocío González, su hija, dos de sus hermanos y el empresario Conto Patiño, representante de Sinohydro en Ecuador, así como el exembajador de China Cai Rungo. El pasado lunes, los abogados de Moreno plantearon la suspensión condicional de la condena, argumentando su falta de antecedentes penales, su edad y su discapacidad.
