Hay contactos con Washington, pero el diálogo está estancado, según aseguró el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla durante una conferencia de prensa en la que descartó igualmente que exista un proceso negociador.
«Ha habido conversaciones con el Departamento de Estado» y «se mantienen … comunicaciones en este sentido», declaró. No obstante, precisó que «dichas conversaciones no muestran avances ni progresos a partir de la falta de voluntad del Gobierno de los Estados Unidos».
«No ha habido ni hay negociaciones, ni existen acuerdos u hojas de ruta», añadió al ser preguntado por el estado de la relación bilateral durante la presentación del informe anual sobre los daños del embargo.
Asimismo, precisó que la parte cubana «reitera que estará dispuesta a continuar dichas conversaciones sobre bases del derecho internacional, sin precondiciones, en igualdad soberana, en absoluto pie de igualdad, sobre bases de respeto mutuo, beneficio recíproco para nuestros pueblos sin injerencia en nuestros asuntos internos».
Las declaraciones ocurren tras meses en los que se ha producido un aumento de las sanciones sobre el régimen cubano por parte de la Administración Trump. Tiempo en el que la Casa Blanca ha defendido la existencia de un proceso de negociaciones entre ambas partes. Después de semanas negándolo, el pasado mes de marzo el propio mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, admitió las negociaciones en medio del cerco petrolero.
Días antes, un reporte de Axios desveló que quien estaría al frente de esos contactos por la parte cubana y al margen de los canales oficiales es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y asistente personal de Raúl Castro Ruz, conocido como ‘El Cangrejo’, y también hijo del fallecido presidente de Gaesa, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.
Pese a no ostentar ningún cargo público, Rodríguez Castro ha adquirido relevancia en los últimos meses. Tras años a la sombra del poder, dio una entrevista en un medio estadounidense en la que asumió un papel de interlocutor del Gobierno cubano y se mostró dispuesto a negociar directamente con Trump.
El Cangrejo se enfurece por una visita del FBI
La pasada semana Martí Noticias reveló que El Cangrejo intercedió ante los estadounidenses por unos familiares residentes en Miami, que habían sido visitados por el FBI.
Se trató de Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva, hijos del viceprimer ministro cubano Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, quien se ha perfilado con posibilidades de convertirse en el próximo presidente de Cuba. Según las fuentes, los agentes pidieron a los jóvenes el número de teléfono de su padre para establecer contacto con él. Sin embargo, estos se negaron a colaborar.
Una fuente vinculada a la mediación aseguró que esto habría puesto «furioso» a El Cangrejo, por lo que transmitió a los estadounidenses que la actuación era «inaceptable» y afectaba las posibilidades de diálogo. Otro funcionario, citado en condición de anonimato, confirmó que el nieto de Castro intercedió por los jóvenes, aunque señaló que las conversaciones nunca estuvieron en peligro.
Crece la tensión militar
Mientras aumentan las sanciones de Washington a empresas de Gaesa, al aparato estatal y a miembros de la cúpula en el poder, el régimen cubano amenaza con un «baño de sangre» en caso de ocurrir una acción militar por parte de Estados Unidos. El canciller cubano advirtió igualmente que La Habana se prepara para responder ante ese escenario y aseguró que existen indicios de «preparativos militares reales» contra la isla.
Recientemente, Díaz-Canel aseguró que todas las semanas hay un día dedicado a desarrollar ejercicios de preparación para la defensa. Sin embargo, obvian el obsoleto armamento con el que cuentan frente al poderío militar de Estados Unidos. Todo indica que la estrategia cubana se basa en la ‘guerra de guerrillas’. Aunque recientes reportes de prensa indican que la isla habría adquirido unos 300 drones militares procedentes de Rusia e Irán.
Mientras, Estados Unidos continúa exhibiendo las operaciones y el entrenamiento de sus fuerzas en el Caribe. En semanas recientes se ha informado sobre el aumento de la presencia en Puerto Rico y en la Base Naval de Guantánamo, en el oriente de Cuba.
