– Europa Press/Contacto/Bilal Osama
MADRID 4 Sep. (EUROPA PRESS) –
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha denunciado este viernes que el plan propuesto por el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, para desplazar a la población gazatí demuestra que Israel no ha renunciado a sus intenciones de expansión y control, sino que busca promoverlas de forma estratégica para «favorecer sus intereses políticos y electorales».
El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha señalado en un comunicado que estas declaraciones vienen a explicar, una vez más, que las acciones de «ocupación» en Gaza, el endurecimiento del bloqueo del enclave, así como las políticas de «matar de hambre y sed a la población» y obstruir la reconstrucción de la Franja están encaminadas a «implementar planes de desplazamiento».
Qasem ha hecho un llamamiento a los países árabes e islámicos a tomar «medidas serias» frente a estos planes de Israel, que representan una «amenaza directa» para la causa palestina y para la seguridad de los países de la región, según ha recogido el diario ‘Filastin’, afín a la milicia palestina.
El plan –llamado Desconexión 710, en alusión tanto a la retirada de Israel de Gaza en 2005 como a los ataques de las milicias palestinas del 7 de octubre de 2023– tiene previsto fomentar la «migración voluntaria» de 250.000 gazatíes el primer año; 1,11 millones en tres años hasta escalar a los 1,86 millones en siete.
Ben Gvir ha defendido que no se trata de una «expulsión forzosa» de la población, sino de una estrategia para ofrecer a los residentes del enclave palestino la opción de migrar a países receptores con estatus legal, apoyo económico y planes de integración.
La propuesta baraja medidas de integración para los solicitantes, con coberturas de vivienda, sistemas sanitarios, educación o empleo durante los dos primeros años, así como pagos a los países de acogida en función del número de gazatíes que reciban.
