«Son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto». Con esta frase se refería este jueves el presidente Javier Milei a las Islas Malvinas en un discurso grabado que fue transmitido por cadena nacional. En la misma alocución advirtió … también que buscará sancionar a las empresas que quieran explotar recursos en las inmediaciones del archipiélago sin autorización argentina, a la vez que anunció la construcción de una base naval en la provincia austral de Tierra del Fuego –donde Argentina sostiene que se encuentran las islas-. También sostuvo que creará un consejo de seguridad nacional. «Las Malvinas no pertenecen a un Gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional», dijo y afirmó que «los isleños no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación».
En la misma línea, el mandatario –que se mostró en el vídeo junto a su gabinete- expresó: «No alcanza con sostener nuestro reclamo. El Estado argentino tiene la obligación de utilizar todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para defender nuestra soberanía y nuestros recursos».
En el anuncio realizado este jueves, el jefe de Estado anticipó que firmará un decreto con este fin: «Procederemos a inhabilitar de operar en territorio argentino a las empresas involucradas, directa o indirectamente, en proyectos en las Islas Malvinas sin autorización argentina». «Hoy nuestra soberanía enfrenta un peligro concreto y urgente», sostuvo.
A continuación, Milei enfatizó: «Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora». También opinó que el Reino Unido atraviesa «un camino de declive», mientras que Argentina «es floreciente y va a prevalecer».
El rol de la Casa Blanca
En la antesala del discurso pronunciado por el jefe de Estado argentino la expectación era más que alta: las palabras del presidente eran esperadas desde comienzos de esta semana, cuando anticipó que haría un anuncio vinculado al asunto.
El tema de Malvinas –esa herida todavía abierta en Argentina tras la guerra de 1982 contra Reino Unido- volvió a ganar espacio en la prensa internacional esta semana, luego de las afirmaciones públicas del presidente estadounidense Donald Trump, quien se mostró abierto a revisar su postura con respecto al conflicto bélico.
El potencial cambio de opinión de Estados Unidos responde a un reclamo de la Casa Blanca por la falta de apoyo militar del país británico en la guerra contra Irán. «No olvides que obtiene un gran porcentaje de su petróleo del estrecho de Ormuz, y no estuvieron allí para ayudarme», se quejó Trump este jueves.
Cabe recordar que actualmente Estados Unidos mantiene de manera oficial una postura de neutralidad respecto al reclamo de soberanía sobre las islas. Sin embargo, hasta ahora el Gobierno de Washington reconoce de facto la administración británica que se ejerce sobre el codiciado archipiélago.
Horas antes del anuncio de Milei, se sumó un nuevo país a la polémica, dado que la prensa argentina advirtió que Chile tiene la intención activar una ruta marítima que conectaría con las Islas Malvinas. El fin de esta ruta anunciada en la previa del discurso del mandatario argentino sería el de abastecer al archipiélago desde el sur de Chile. La novedad sumó aún más tensión en Argentina durante la tarde del jueves.
La cuestión Malvinas
Si bien la Argentina se caracteriza desde hace años por su polarización política, la ‘cuestión Malvinas’ suele ser un reclamo que unifica al país, como se evidenció tras el escándalo protagonizado por la selección argentina dos meses atrás. Es por ese motivo que desde la oposición se acusa al Gobierno de Milei de reflotar este tema para recuperar apoyo y desviar la atención de la situación económica del país.
Por otro lado, al uso político de este reclamo se añade también el interés económico del archipiélago. El interés de las petroleras en esta región austral es considerable y las tensiones políticas entre Argentina y Gran Bretaña podrían ser un obstáculo en este sentido. Es el caso, por ejemplo, del yacimiento Sea Lion, ubicado a unos 200 kilómetros de Malvinas e impulsado en conjunto por una empresa israelí y otra británica. «El proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos», insistió Milei en su discurso pronunciado este jueves.
