Para la reunión bilateral y el … consejo de ministros conjunto que el eje franco-alemán celebra anualmente, ambos países han elegido esta vez el palacio barroco de Schloss Bensberg en Brühl, cerca de Colonia. Dicho recinto está cargado de simbolismo por la reconciliación franco-alemana con Adenauer y de Gaulle. En él, Merz y Macron coordinarán políticas en materia de fronteras, seguridad y defensa, política espacial y medidas de competitividad.
Dos cazas franceses Rafale, que pueden equiparse con armas nucleares, y dos Eurofighters de la Bundeswehr entrenados para repostar en vuelo por un avión cisterna francés han realizado ejercicios conjuntos justo antes de la llegada de Macron y buena parte de sus ministros a Alemania. Así lo ha confirmado la Fuerza Aérea germana, dando inicio con hechos a esta nueva era de disuasión nuclear conjunta.
El viernes tendrán lugar nuevas maniobras en la base aérea de Nörvenich durante la reunión del Consejo de Defensa Germano-Francés. Según fuentes del Gobierno alemán, el siguiente paso del Consejo de Defensa será decidir que los soldados alemanes participen por primera vez en una maniobra nuclear francesa en otoño.
Aparte del Reino Unido, Francia es el único país de Europa Occidental que posee armas nucleares. Actualmente, bombas nucleares estadounidenses estacionadas en Alemania garantizan la disuasión nuclear de la OTAN. Para su hipotético uso, la Bundeswehr proporciona cazas en caso de emergencia, pero la amenaza de Trump de retirar recursos de Europa ha llevado a Macron a ofrecer al resto de socios europeos el paraguas nuclear galo.
«La cooperación de Alemania con Francia pretende complementar y fortalecer la disuasión de la OTAN», subrayan fuentes del Gobierno alemán a la prensa de Berlín. Polonia, los Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia, Dinamarca y Noruega han dado a conocer anteriormente su voluntad de aceptar el paraguas nuclear francés.
«La cooperación de Alemania con Francia pretende complementar y fortalecer la disuasión de la OTAN»
La defensa aérea viene siendo motivo de disputa entre ambos países, con Alemania impulsando su Iniciativa Europea de Escudo Celestial (ESSI), que depende en gran medida del sistemas estadounidense Patriot y del israelí-estadounidense Arrow-3. A principios de diciembre, el Ejército alemán puso en servicio el primer componente del escudo antimisiles de largo alcance Arrow. Pero Francia se ha negado a participar, argumentando que aumentaría la dependencia de Europa respecto a Estados Unidos y que el continente debería buscar impulsar su propia industria de defensa.
Entre otras iniciativas de la industria de defensa en las que están implicadas Alemania y Francia, destacan el dron europeo (Eurodrone) el proyecto de tanque del futuro o MGCS, siglas inglesas para Sistema Principal de Combate Terrestre. Todos estos asuntos serán abordados por los líderes de ambos Ejecutivos en Brühl.
La situación preelectoral exige «resultados tangibles»
Merz y Macron desean ofrecer «resultados tangibles» de estas reuniones, en vista de la proximidad de las elecciones presidenciales francesas en abril de 2027. En dichos comicios, la aspirante de la extrema derecha Marine Le Pen parte como favorita. Por ese motivo, en Brühl podrían cobrar impulso iniciativas como las orientadas a mejorar las capacidades de ataque de precisión a larga distancia, la seguridad espacial, la producción a gran escala de drones baratos o la cooperación en materia de disuasión nuclear.
Además, Merz y Macron discutirán la posibilidad de que se establezca una fuerza multinacional para apoyar a Ucrania, a la que el presidente francés se ha referido expresamente a su llegada. También tiene la intención de apuntalar los restos del proyecto FCAS, como la denominada Nube de Combate, que puede usarse para conectar diferentes sistemas de armas entre sí. Los responsables de Defensa de ambos países están desarrollando un plan de trabajo conjunto sobre cooperación industrial militar que será actualizado ante el consejo de ministros conjunto.
