El Centro Democrático tenía prácticamente asegurada la presidencia de la Cámara de Representantes para la primera legislatura, pero tras movidas para buscar la del Senado, parece que no tendrá ni la una ni la otra, por ahora.
Según fuentes, para Cámara, el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella tendría un preacuerdo listo por Nicolás Barguil, del Partido Conservador, y para Senado insistiría con Alfredo Deluque, de La U.
Además, según conoció EL COLOMBIANO, ya se habló de qué partidos presidirían la Cámara en estos cuatro años.
El primer año sería el Conservador con Barguil, el segundo el Partido Liberal, el tercero el Centro Democrático y el cuarto Cambio Radical.
Normalmente, el gobierno entrante escoge a sus candidatos para presidir el Congreso el primer año. Es una norma no escrita, pero que se viene cumpliendo desde hace décadas. Sin embargo, hubo varios intentos por dar un golpe en el tablero.
Henríquez vs. Deluque
El gobierno de Abelardo de la Espriella quiere poner al senador guajiro de La U, Alfredo Deluque, ya que acompañó la campaña del presidente electo desde el principio y fue clave para tender puentes con sectores de los partidos tradicionales, sobre todo en la costa Caribe
A su vez, es cercano a Carlos Suárez, estratega de la campaña del presidente electo que ha chocado con el expresidente Álvaro Uribe en lo que parece una movida para apartarlo definitivamente del liderazgo de la derecha.
Lea aquí: Indicadores de Jeremías | Propuesta sobre creación de un nuevo equipo de fútbol
Esto incluye consolidar a Defensores de la Patria, movimiento que llevó a De la Espriella a la Presidencia, como partido político.
Entretanto, el Centro Democrático reclama que ellos fueron la fuerza política más votada (después del Pacto Histórico, que es oposición), otro acuerdo que suele respetarse el primer año.
Critican que, mientras que ellos tendrán 17 senadores, La U solo tendrá ocho y ni siquiera se ha declarado partido de gobierno, lo que el Centro Democrático hizo de primero. También le reprochan a Deluque su cercanía con Juan Manuel Santos y el apoyo a algunas reformas del gobierno saliente de Gustavo Petro.
Por eso propusieron al senador Honorio Henríquez, lo que le complicó el camino a su ficha que ya tenía el puesto casi asegurado en la Cámara: el representante electo Daniel Briceño.
Por su cantidad de votos, Briceño se movió para reclamar que se le apoyara como próximo presidente de la Cámara. Este fue el congresista más votado de esta elección y el tercero de la historia.
Con 262 mil votos, solo lo superan el expresidente Álvaro Uribe y el exalcalde de Bogotá Antanas Mockus, cuando se lanzaron al Senado en 2018.
Sin embargo, se reitera que lo de Henríquez lo complicó ya que, según la normativa colombiana, un partido político no puede tener la presidencia de las dos cámaras al tiempo.
Al intentar tener la del Senado, la colectividad uribista dejó de lado a su aspirante que tenía más oportunidad. Y parece que no tienen los votos para montar a Henríquez, porque el Partido Conservador, con 9, ya dijo este martes que no lo apoyarían. Sacaron 10 curules, pero Wadith Manzur la tiene difícil para posesionarse, ya que está preso por el escándalo de la UNGRD.
Ahora bien, la presidencia de Briceño estaba prácticamente asegurada. Sin embargo, dentro del partido le habrían cobrado las críticas a Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo en la primera vuelta presidencial.
Su inexperiencia en el Congreso, dado que es su primer período, también le habría jugado en contra.
Briceño había recibido la “bendición” del gobierno electo a través del ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, que recordó que el exconcejal de Bogotá acompañó al proyecto político de De la Espriella en segunda vuelta.
Lea también: Contrario a la posición de Abelardo, el uribismo por ahora no pedirá acabar la JEP
Por eso en el gobierno no gustó que el Centro Democrático propusiera a Henríquez en el Senado, una jugada que se vio, además, para sacar a Briceño del camino. Pero no se quedaron quietos: como conoció este diario, apoyarían a Nicolás Barguil, del Partido Conservador, para presidir la Cámara de Representantes.
Barguil es de Montería, donde creció De la Espriella, y es cercano al senador electo David Barguil, quien ya había pasado por el Congreso. Son caciques electorales de esa región. Del Conservador también hay nexos familiares con el gobierno entrante. El senador Marcos Daniel Pineda, también de Montería, es primo de la próxima primera dama, Ana Lucía Pineda.
Las cuentas
Para una fuente del Congreso consultada por este diario, que prefirió la reserva de su nombre, “el gobierno arranca de una manera equivocada”, ya que “el presidente del Senado siempre es una armonía entre el Legislativo y el Ejecutivo, al menos el legislativo que acompañó a ese gobernante”.
En la derecha “están divididos” al punto de que, según dice la fuente, el Centro Democrático estaría buscando apoyos en el Pacto Histórico para Honorio Henríquez. Pero no le alcanzaría, ya que es poco probable que todos los del Pacto lo apoyaran a pesar de que, como dice la fuente, “es un demócrata”.
“Hoy se puede presentar el primer milagro de la ‘Patria Milagro’: la unión del Centro Democrático con el Pacto Histórico. 43 con Iván Cepeda, más los disidentes del Partido Conservador, Liberal, La U”, agrega la fuente. Y concluye que “la luna de miel está a punta de romperse. Quien vetó a Briceño fue el Centro Democrático, por eso entraría el Conservador con Nicolás Barguil”.
El que necesite la presidencia necesita una mayoría simple; es decir, la mitad más uno de los presentes. Como la presidencia se escoge el día de la posesión, el 20 de julio, todos deben ir o pierden la investidura. Por eso, para los 103 senadores se necesitarían al menos 52 que votaran por el presidente, mientras que en la Cámara serían 93 de los 183.
No todos los 26 votos del Pacto no apoyarían a Henríquez. Tampoco se sabe qué pasaría con los Verdes. Y, con el Conservador acompañando De la Espriella, los uribistas lo tendrían de para arriba.
En un comunicado, el Centro Democrático citó a la periodista Darcy Quinn para decir que “el senador Alfredo Deluque sostuvo una comunicación con la senadora Martha Peralta, quien habría manifestado que también fue contactada por una persona del equipo de Honorio Henríquez”.
Lo desmintieron al decir que “el senador Henríquez informó a Darcy Quinn que ni él ni su equipo de colaboradores han autorizado ni realizado contactos con la senadora Martha Peralta”. Pero no negaron contactos con otros miembros de la bancada del Pacto.
La presidencia del Senado parece asegurada para Deluque, lo que dejaría al Centro Democrático sin ninguna de las cámaras. Falta poco, pero todo puede cambiar.
Tomado de El Colombiano.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion
