La OTAN necesita «un salto adelante» en materia de potencia militar para disuadir y repeler a los potenciales enemigos de forma creíble, según ha dicho en Londres el secretario general de la Alianza, el holandés Mark Rutte.
La lista de materiales y tecnologías necesarias … para lograr este objetivo se aprobó la semana pasada, aunque es un documento ultrasecreto, ya que la OTAN no quiere que Rusia o China puedan acceder a ese conocimiento exacto sobre sus actuales debilidades y los planes para mitigarlas.
Sin embargo, Rutte ha viajado a Londres para reunirse con el primer ministro, Keir Starmer, en un encuentro previo a la cumbre de la OTAN este mes en Países Bajos. Allí ha explicado que, a su juicio, «es un hecho que el peligro no desaparecerá, ni siquiera con el fin de la guerra en Ucrania» y que para garantizarla seguridad de los aliados, la organización militar necesita un «aumento del 400% en su capacidad de defensa aérea y antimisiles».
También se necesitan muchos más vehículos blindados, tanques y munición de artillería, así como duplicar las «capacidades de apoyo logístico», como el suministro, el transporte y el apoyo médico. La OTAN también debe contar con un millón de proyectiles de artillería adicionales. Naturalmente, todos estos materiales cuestan dinero, lo que justifica la propuesta de Rutte para que todos los miembros de la OTAN dediquen el 5% del PIB a reforzarse, la mayor parte (3,5%) para gastos puramente militares y el 1,5% restante para inversiones relacionadas con la defensa.
A pesar de la postura del Gobierno de España de mantenerse en la meta del 2% de gasto en defensa, Rutte mantiene la presión bajo la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, de que los Estados miembros de la alianza alcancen el 5% de gasto.
Además, el expresidente de Países Bajos coincide con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en que el espacio aéreo presenta un peligro real para el que Europa no está preparada. Es uno de los puntos que más preocupan en Bruselas.
No obstante, en el plan de gasto de defensa presentado por el Gobierno de España a finales del mes de mayo, se refleja que «el Consejo de Ministros dio luz verde el año pasado a varios contratos para modernizar y aumentar la protección del espacio aéreo con una defensa por capas, pero no es equivalente a una ‘cúpula de hierro’», escribe Ana Sánchez para ABC.
