Cuatro personas quedaron atrapadas bajo los escombros y tres de ellas fallecieron. Se sabe que había niños en las instalaciones
En julio de este mismo año, hubo otras once perdieron la vida al precipitarse el techo de otro polideportivo
China entera está consternada a la par que preocupada por la seguridad de sus infraestructuras tras conocerse la noticia del segundo derrumbe mortal de un gimnasio en el noreste del país en apenas tres meses. El techo de un polideportivo de Yuecheng, en la ciudad de Jiamusi (provincia de Heilongjang), se ha desprendido este lunes como consecuencia del temporal y las fuertes nevadas que azotan el país. Cuatro personas quedaron atrapadas bajo los escombros, tres de las cuales han perdido la vida. La otra se encuentra gravemente herida. El responsable del centro, que pasó una inspección de seguridad en julio, ha sido detenido por la Policía.
Se desconoce el perfil de las víctimas, aunque una de las zonas más afectadas fue la cancha de baloncesto donde había niños jugando en aquellos momentos. En redes sociales comenzaron a circular vídeos de los momentos posteriores al accidente. En uno de ellos, explica la BBC, aparece una mujer en la calle, corriendo hacia el edificio -ya en ruinas- mientras gritaba: «¡Mi hijo! ¡Mi hijo está ahí!»
La tragedia es comparable a la ocurrida en la misma provincia china meses atrás, en julio de este año, cuando se derrumbó el techo de otro gimnasio escolar. En aquella ocasión hubo once muertos, de las 19 personas que había en el edificio al producirse el incidente. Al parecer, se violaron normas durante la construcción del complejo, cuyo tejado se derrumbó a causa de las fuertes lluvias.
Fentes anónimas confesaron a los medios locales en su día que existieron advertencias previas debido al peligro existente, pero que todas ellas fueron ignoradas: «El gimnasio se construyó hace más de 20 años y hacía tiempo que estaba en mal estado en muchas partes. A todo el mundo le preocupaba que pudiera ocurrir algo con todo el material amontonado en el tejado», dijeron. Los responsables de la empresa constructora fueron puestos bajo custodia policial.
