Luka Modric no est pasando su mejor momento. El aplauso de ayer del Bernabu habr servido de alivio. Las tres suplencias consecutivas as lo certifican. Ante Osasuna regres al once titular, en un gesto del tcnico de que va a seguir contando con l, pero el centrocampista quiere ms, busca sentirse como en la ltima dcada. Es la historia que se viene repitiendo. Va con el ftbol y con el carcter competitivo del futbolista, ese que le lleva a creerse con capacidad para ser titular en cualquier escenario. Le pas a Ancelotti cuando Capello le sent en el banquillo y ahora le pasa a Modric y a otros muchos.
No hay un manual para evitar o para solucionar situaciones as. Y menos todava en los grandes equipos. El futbolista siempre quiere jugar, algo hasta lgico y ah est el entrenador para administrar presencia y egos. No hay otra. Todo tan viejo como el propio ftbol competitivo.
El entrenador madridista, como saba que poda darse esta circunstancia, habl con Toni Kroos y Luka Modric para plantear el escenario que se presentaba, con un primer mes especialmente duro por aquella de la ausencia de partidos entre semana. Algo parecido hizo un ao antes con Casemiro como tercer invitado. El brasileo se termin marchando. Acababa de llegar Tchouameni, al que hay que aadir Bellingham en el pasado mercado, completando una nmina de siete centrocampistas. Tanto que hasta el sistema cambi para dar entrada a uno ms, entre otros motivos.
El problema lleg con el cambio en el descanso en el derbi y la tormenta desatada con el 3-1 final y la mala imagen ofrecida. El ruido exterior fue demasiado. Tanto los dirigentes del club como el tcnico no dudan aquello de la cuota de importancia que va a tener sobre el verde y el peso y liderazgo del vestuario en el da pero Modric quiere ms. Lgico.
En primera persona
Carlo Ancelotti lo vivi en primera persona cuando en la temporada 91-92 un joven de 20 aos con la ayuda de su ftbol y el convencimiento de Fabio Capello decidi sentar al ahora entrenador del Real Madrid, que maldeca a su tcnico cada vez que consideraba que su puesto era para Demetrio Albertini. De jugar 30, pas a disputar doce, en la que fue su ltima campaa como jugador. No lo entenda. Ahora s.
Nadie en Valdebebas piensa en un adis de Modric en invierno. La renovacin del pasado se ofreci por lo hecho y por lo que puede hacer en esta temporada. Desde el club lo tienen claro. En todos los equipos hay algn jugador que era indiscutibles y de repente empiezan a no ser indiscutibles, bien por la edad, bien porque se ha fichado un jugador en esa posicin. Por ese motivo ven hasta lgico el enfado. Lo de ms o menos minutos es cuestin del entrenador, que seguir tomando decisiones segn convenga y no por lo que diga la crtica o los entornos. «Siempre ser mi amigo», ha sentenciado Ancelotti, acompaado de un abrazo en la tarde del sbado
