El fenómeno de El Niño aún no ha arrancado para los generadores de energía, sino que comenzaría a sentirse desde diciembre.
De acuerdo con el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda Cuervo, las termoeléctricas aportan más al sistema en febrero, marzo y abril, cuando es “el momento más complejo”.
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“¿Qué estamos haciendo nosotros? Los mantenimientos, preparar los combustibles, tener la logística lista y generar la energía que el sistema requiere”, dijo Castañeda a La Opinión durante una entrevista en la reciente Cumbre Colombiana del Carbón y Coque.
El líder gremial afirmó que el país está en un riesgo muy alto de que haya racionamiento, por eso están trabajando en agregar más capacidad de generación, porque hay “un hueco muy grande”, dado que Colombia tiene un déficit de energía firme; desde el lado de la producción de electricidad con carbón se cuenta con 1.700 megavatios (MW) de capacidad instalada.
“Hay un régimen de lluvias entre agosto y noviembre y no se ha venido dando, llevamos más de cinco meses por debajo de lo que llueve en esa época. Desde mayo esto viene seco. No se han registrado las precipitaciones que se esperaban, en octubre llovió más o menos el 60% de lo que históricamente suele ser; y eso nos preocupa”, aseguró el presidente ejecutivo de Andeg.
Termotasajero tiene carbón asegurado
Alejandro Castañeda recordó que son 6.100 MW de capacidad que tiene el país en generación térmica de una totalidad de 21.600 MW, aproximadamente, lo cual representa el 27%. De esos, 1.700 MW son a carbón y el resto (4.400 MW) a gas, pero si escasea acuden a combustibles líquidos: fuelóleo y diésel.
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Respecto a si en el periodo más crítico de El Niño está garantizado el suministro de gas y carbón térmico para esas plantas, el economista expresó que “la situación del carbón está relativamente bien, aunque en algunas regiones, por las malas decisiones del gobierno pasado, la capacidad de producción disminuyó”.
“Boyacá es uno de esos casos, en los cuales se producían unas 2.500.000 toneladas mensuales de carbón térmico y estamos en 1.500.000. Entonces, está apretada la producción, pero las empresas lo que hicieron fue tener reservas, mientras se reactiva la capacidad de producción de carbón en algunas regiones”, añadió el presidente de Andeg.
El representante gremial señaló que las plantas Termotasajero I y II, en San Cayetano (Norte de Santander), cuentan con el mineral necesario, debido a que la explotación del mineral en el Catatumbo y otras zonas del departamento ha estado “un poquito mejor que la de Boyacá”.
“Lo que me dicen es que tienen más o menos 45 a 60 días de almacenamiento de carbón en la pila, lo que les da flexibilidad, por si llega a pasar algo, de tener un stock suficiente, mientras se reactiva la producción”, apuntó.
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En el caso del gas, según Castañeda, la situación tampoco es “tan mala” y por lo menos se cuenta con una disponibilidad permanente de 400 millones de pies cúbicos, que representa el 40% de lo que consume Colombia en este combustible, a través de la importación, y con ello se abastecen las tres térmicas más grandes: Termoflores, Termocandelaria y Termobarranquilla.
“Eso nos garantiza tener el gas. El resto de plantas está con todos los procesos de logística para tener el diésel suficiente para generar. Así, en términos de combustibles, estamos relativamente bien y lo que tenemos es que seguir trabajando para garantizar el suministro de aquí hasta que vuelvan las lluvias en abril. ¡Ojalá!”, agregó el vocero de Andeg.
No habría alza del precio
El líder gremial resaltó que el 80% de la electricidad que consume el país está contratada a largo plazo, por lo que sus precios son relativamente estables; el otro 20% sí sufre modificaciones en el costo del kilovatio, dependiendo de los precios de bolsa.
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Sin embargo, con la entrada en operación del Estatuto para Situaciones de Riesgo de Desabastecimiento (ESRD), los precios de bolsa no han subido tanto, promediando los $650. Este escenario no permitiría grandes cambios en las tarifas para los usuarios.
Alejandro Castañeda subrayó que esperan que, cuando el mercado se reactive y la bolsa comience a comportarse de una forma lógica, se solucione la contratación para que las empresas no estén expuestas a esos valores, como Air-e, que tiene exposiciones cercanas al 45% o 50% a la bolsa, lo que “la mataría, si se disparan”.
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