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MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) –
Las fuerzas de defensa aérea de Rusia han destruido durante la pasada noche un total de 856 drones ucranianos de tipo avión sobre una quincena de regiones del país, el mar Negro y la península de Crimea –anexionada por Moscú en 2014–, en lo que supone una de las mayores oleadas de ataques con aeronaves no tripuladas registradas en los últimos meses, según ha informado este martes el Ministerio de Defensa ruso.
Uno de los episodios más graves ha tenido lugar en la región de Yaroslavl, ubicada a unos 250 kilómetros al noreste de la capital, donde las autoridades locales han confirmado daños en una refinería de petróleo tras repeler un ataque masivo con al menos 124 aeronaves no tripuladas mediante sistemas de defensa aérea y guerra electrónica.
Según ha detallado el gobernador de la región, Mijail Evraev, las instalaciones de la refinería sufrieron desperfectos tras el impacto de los drones, provocando un incendio en el que trabajan los servicios de emergencia. Como consecuencia del ataque, dos trabajadores del complejo sufrieron heridas de metralla y tuvieron que ser trasladados de urgencia a un centro hospitalario.
Asimismo, ha recalcado que los restos de los drones derribados provocaron daños materiales en «varios edificios de apartamentos y viviendas particulares», además de causar daños a los vehículos de los residentes, al tiempo que ha pedido a la población que no se acerque a estos fragmentos de los aparatos en caso de verlos en la calle.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, ha señalado a través de un mensaje publicado en redes sociales que más de 490 drones ucranianos tenían la capital como objetivo, antes de reseñar que «la mayoría fueron destruidos cuando estaban alejados, mientras que 187 fueron neutralizados cuando se aproximaban» a la ciudad.
