La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha prometido este jueves convocar elecciones, pero ha descartado hacerlo a corto plazo. En este sentido, ha insistido en que, aunque estos comicios «se celebrarán» antes o después, el «horizonte político en el país no se … mide por una fecha en el calendario».
En un mensaje televisado a la nación, la mandataria venezolana ha recalcado que su intención es lograr la «transformación política, económica, cultural, espiritual, democrática, ordenada y verificable» que lleve a sus conciudadanos a un «verdadero renacer». «Un anuncio como este no vale por lo que promete, sino por lo que se cumple», ha subrayado.
Así, ha defendido que el país cuenta con una «hoja de ruta» para responder «a las exigencias del contexto actual» y ha recordado que durante mucho tiempo Venezuela se ha visto «dividido en trincheras, con la política y la economía como campos de batalla».
«El horizonte político de Venezuela no se mide con una fecha en el calendario, sino desde una secuencia de objetivos que debemos alcanzar, un marco de verdadera convivencia democrática y paz, una reforma jurídica ordenada, garantías de condiciones reales de participación justa para todas las fuerzas políticas del país y unas elecciones que sean una solución y no un generador de conflictos irreconciliables», ha sostenido.
Rodríguez ha incidido en que habrá comicios, todos las que «manda la Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo». «Repito, la elección no debe ser un problema ni hacernos retroceder hacia tiempos de confrontación que ya nadie quiere», ha añadido.
«Cuando dije en Naciones Unidas que la legalidad era el camino, no era una simple frase, era un método. Venezuela no va a saltar al vacío. Vamos a emplear las leyes y las instituciones que existen para hacerlas mejores», ha continuado, antes de afirmar que este proceso «llevará a la conformación de un poder electoral aceptado por todos», lo que permitirá «garantizar los derechos de participación ciudadana y las garantías de democracia».
Asimismo, la presidenta encargada de Venezuela ha dicho haber instruido a los cuerpos de seguridad para que «ninguna persona sea detenida» sin una orden judicial, una práctica que ha sido constante durante los últimos años, según denuncias de ONG.
