¿Los automovilistas cabreados por la subida del precio del combustible se sumarán a la indignación de los estudiantes? ¿Las protestas de este sábado tendrán un impacto parecido a las del 17 de noviembre de 2018, cuando empezó la revuelta de los chalecos amarillos? … Se trata de dos de los principales interrogantes de la jornada de contestación, convocada a través de las redes sociales para este sábado en Francia. Las autoridades temen episodios de violencia urbana y desplegarán imponentes dispositivos de las fuerzas de seguridad.
Un vídeo en TikTok de un usuario llamado V2, en el que proponía manifestarse el 17 de octubre contra el elevado coste de la vida, se hizo viral en septiembre. Desde entonces, ha planeado sobre el debate público francés la posibilidad de que fuera una fecha de movilizaciones a tener en cuenta. Esa posibilidad se ha visto reforzada tras unas últimas semanas marcadas por los piquetes y las manifestaciones de los estudiantes de secundaria y universidades, así como los numerosos disturbios que comportaron, sobre todo a principios de este mes.
El Gobierno de Sébastien Lecornu prevé más de 90 manifestaciones y 500 acciones de contestación (ocupaciones de rotondas, cortes de carretera…) para este sábado, que coincide con el inicio de las vacaciones escolares de otoño. En total, se producirán más de 1.000 acciones, según un mapa colaborativo elaborado por exmilitantes de los chalecos amarillos.
Pour la journée d’action du 17 octobre contre la vie chère, les appels à la mobilisation se multiplient sur les réseaux sociaux. Pour certains, l’idée est de relancer le mouvement des «gilets jaunes». #JT13h https://t.co/EkKuTXh9wx
— franceinfo (@franceinfo) October 16, 2026
Aparte de grupos vinculados a la revuelta de los automovilistas de 2018 —entonces el precio de la gasolina ya fue el desencadenante de un malestar más amplio—, los sindicatos estudiantiles apoyan las protestas de este sábado. Los sindicatos CGT y Sud Solidaires también las respaldan, así como la Confédération Paysanne (tercera organización de agricultores) y los principales partidos de izquierdas. Hasta un 69% de los franceses apoya esta movilización, según un sondeo difundido este viernes por la cadena BFM TV.
Hasta un 69% de los franceses apoya esta movilización, según un sondeo difundido este viernes por la cadena BFM TV
Uso de granadas de dispersión
«Esperamos una movilización bastante importante», ha asegurado el ministro del Interior, Laurent Nuñez. Ha autorizado a los antidisturbios que utilicen las granadas de dispersión, un tipo de arma policial muy criticado en Francia después de que un adolescente perdiera una mano y parte del brazo el 5 de octubre a causa de la explosión de una de ellas. El Ministerio del Interior teme que «se produzcan disturbios en las marchas, sobre todo en París y en otras grandes ciudades, por parte de grupúsculos de la izquierda radical».
Los servicios de inteligencia no prevén cifras de manifestantes imponentes. Según ellos, habrá 70.000 y 110.000 personas fuera de la región parisina y entre 20.000 y 40.000 en la capital. La principal marcha en París empezará al mediodía en la Plaza de la República. Su recorrido todavía se desconoce, debido a la negativa de las autoridades a que terminara en la Plaza de la Concordia, cerca del Palacio del Elíseo.
«Creo que habrá bastante gente y algunas manifestaciones serán masivas», considera, en cambio, la socióloga Valérie Becquet, especialista en los movimientos de contestación de los jóvenes, en declaraciones a este medio. Según esta profesora en la Universidad Cergy Pontoise, las nuevas generaciones «tendrán un papel preponderante» en las protestas. Si las cifras de manifestantes desmienten las previsiones relativamente modestas de las autoridades, esto significaría un nuevo dolor de cabeza para el primer ministro Lecornu y el presidente, Emmanuel Macron.
