MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
Los hutíes de Yemen han anunciado este jueves que han atacado el «cuartel general» de las fuerzas saudíes que asisten al Gobierno yemení en un bombardeo sobre la ciudad de Adén que ha alcanzado el Palacio Presidencial, que ha dejado al menos dos guardias de seguridad muertos y varios heridos, aunque ningún alto cargo ha resultado herido.
El ataque, ha añadido el portavoz militar de la insurgencia yemení, el general Yahya Sari, en un escueto comunicado, «se produce en el contexto de la ecuación declarada de atacar las movilizaciones sauditas dondequiera que estén y considerar cualquier presencia militar del enemigo saudita como un objetivo legítimo para nuestras fuerzas dondequiera que estén».
Este comunicado ha sido publicado después de que el Gobierno yemení confirmara un bombardeo hutí contra su sede en Adén, el Palacio Presidencial de Al Maashiq, que ha matado a cinco personas, incluidos dos guardias de seguridad, y herido a otras 16, entre los que se encuentran agentes y funcionarios, según ha confirmado el ministro de Sanidad yemení, Qasim Bahibah, en redes sociales. El primer ministro Shaya al Zindani y otros ministros del Gobierno se encuentran a salvo tras el ataque.
En una nota posterior de condena, el Gobierno yemení considera que el ataque «revela la impotencia de la milicia hutí ante la voluntad de los yemeníes de poner fin al golpe de Estado», como denominan a las conquistas de la insurgencia a principios de 2015, comenzando por la capital, Saná.
«Este ataque terrorista no minará la voluntad del Estado y el Gobierno, ni los disuadirá de continuar cumpliendo con sus responsabilidades nacionales y constitucionales, y la capital temporal de Adén seguirá siendo el centro de operaciones de las instituciones del Estado y el cumplimiento de sus deberes hacia los ciudadanos», ha añadido.
A este respecto, el Gobierno yemení «llama a la comunidad internacional y a Naciones Unidas a adoptar una posición clara y firme ante estos ataques, sin tratarlos como incidentes aislados de su contexto, y a ejercer las presiones necesarias para detener los ataques contra civiles e instalaciones civiles, y responsabilizar a los culpables de estas violaciones, garantizando que no escapen de la rendición de cuentas».
