La guerra de Irán es impopular en EE.UU., ante todo, por sus efectos en la economía y Donald Trump busca contener su impacto político, con unas elecciones a la vuelta de la esquina. El presidente de EE.UU. anunció este jueves que su … ejército no atacará al régimen de Teherán antes de los ‘midterm’, los comicios legislativos de mitad de término, que se celebran en menos de un mes. En ellos, se renovarán las dos cámaras del Congreso, donde Trump y los republicanos se juegan sus mayorías.
«No atacaremos a Irán en ningún momento antes de los ‘midterm’ que se celebrarán en EE.UU. el 3 de noviembre», dijo el multimillonario neoyorquino en un mensaje en su red social.
El anuncio ocurría en medio de una nueva subida pronunciada de los precios del combustible, uno de los asuntos que ha desplomado la popularidad de Trump a su nivel más bajo y que ha complicado las posibilidades de que sus aliados republicanos mantengan poder en el Congreso.
Esa subida se producía en medio de nuevas turbulencias en Oriente Medio, con efectos directos en los precios globales del crudo. Por un lado, los hutíes -las milicias yemeníes que son una de las fuentes de inestabilidad en la región- habían vuelto a atacar a Arabia Saudí, con el impacto de un misil en el aeropuerto de Riad.
Cerca de allí, en Qatar, un tanquero sufrió un ataque el miércoles en aguas del Golfo Pérsico. Se trata de una posible nueva estrategia de Irán: atacar el tráfico de petróleo incluso lejos del Estrecho de Ormuz, el paso marítimo clave en disputa durante la guerra.
Todo eso ocurre en medio de negociaciones infructuosas entre Irán y EE.UU. para llegar a un alto el fuego, después de que el alcanzado a finales de junio no se sostuviera por la insistencia de Teherán de controlar el Estrecho. Y, sobre todo, en medio de revelaciones de que Trump preparaba reanudar los ataques a Irán antes de las elecciones, como una forma de desbloquear el ‘impasse’ en el que sigue la guerra, con un coste militar mensual de 3.000 millones de dólares para los votantes, y con un impacto en los surtidores de gasolina que enfurece también a quienes apoyan a Trump.
Mensaje de Donald Trump.
(Truth Social)
Los nuevos ataques contra el régimen de los ayatolás, destrozado en lo militar y en lo económico por la guerra, servirían para Trump como una forma de mostrar fortaleza de cara a los electores. Pero la impopularidad de la guerra y su coste para los contribuyentes no invitan a pensar que esos ataques le ayuden en las urnas.
Este jueves, después de esas revelaciones, el petróleo experimentó subidas del 5%, con el barril de Brent por encima de los 105 dólares y el de West Texas por encima de los 93 dólares. El precio de la gasolina estaba este jueves a 4,36 dólares el galón, un 40% más que hace un año. Mucho peor es la situación del diésel, que está a 6,28 dólares, una subida del 70%.
6,28 dólares el galón
Precio del diésel este jueves
Mientras la gasolina se ponía en 4,36 dólares el galón, un 40% más que hace un año, la subida del gasóleo es del 70%
Estas subidas han llevado a candidatos republicanos en elecciones decisivas este noviembre a distanciarse de la posición de Trump sobre Irán y exigirle un final inmediato a la guerra. Por ejemplo, los candidatos a un escaño al Senado por Michigan -Mike Rogers-, Iowa -Ashley Hinson- o Ohio -Jon Husted-.
Hace unas semanas, en su visita a la sede de la ONU en Nueva York con motivo de la Asamblea General, Trump aseguró que tenía una «decisión» que tomar: si debe «aniquilar» Irán si Teherán no se pliega a sus exigencias. La central: garantías suficientes de que nunca desarrollará armas nucleares.
En Nueva York, hubo un empujón diplomático entre ambos países que no se ha concretado en resultados, pese al mantenimiento de las conversaciones. Trump ha insistido en que los precios de los combustibles caerán en picado en cuanto acabe la guerra. Pero el votante no sabe cuándo ocurrirá eso y, por el momento, el presidente solo puede prometer -veremos si lo cumple- que no habrá ataques antes de que vayan a las urnas.
