«¡Berlín ha caído!», gritaban los ocupas del número 39 de Gürtelstrasse, en Berlín-Friedrichshain, el pasado jueves, envalentonados por la victoria en las elecciones regionales de la izquierda radical . Mientras tanto, arrojaban botellas de cristal, adoquines y globos llenos de orina a los agentes que, con una orden judicial, intentaban facilitar el acceso unos albañiles, y terminaron practicando seis detenciones. Uno de los trabajadores está hospitalizado con una herida profunda en la cabeza. «¡Berlín ha caído!» es la expresión que se hizo viral en redes el pasado domingo. Apenas se publicaron las encuestas a pie de urna de las elecciones regionales de la capital alemana, fue evidente que el partido más votado (25%) era Die Linke (La Izquierda), una formación radical que promete expropiar 200.000 viviendas en esta ciudad y retirar recursos y financiación a la Policía.«¡Berlin ha caído!» es el grito que se escuchó esa misma noche en la fiesta electoral que el partido celebraba en el distrito de Neukölln. A ella asistió Issa Remmo, el jefe del clan del crimen organizado Remmo , buscado por la Interpol y quien declaró que, gracias a esa victoria electoral, se sentía «escuchado». Incluso la líder de Die Linke, y muy posiblemente próxima alcaldesa de la ciudad, Elif Eralp, está de acuerdo en que «Berlín ha caído».Mientras en toda Alemania y en la Unión Europea preocupan estos resultados electorales por el ascenso del partido de derecha radical Alternativa para Alemania (AfD), en Berlín hace temblar un posible gobierno de la izquierda radical. En un congreso extraordinario celebrado la tarde del viernes, La Izquierda aprobó la apertura de negociaciones de coalición con socialdemócratas y verdes para ocupar el Rotes Rathaus (Ayuntamiento Rojo), la emblemática sede del Gobierno regional de Berlín.«¡El amor ha vencido al odio!», celebró la victoria electoral Elif Eralp, quien en primavera recibió la visita de Morris Katz, el principal estratega electoral del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, para trazar juntos las líneas generales de su campaña: los precios del alquiler y el auge de la derecha radical. «Yo soy la alternativa a Sajonia-Anhalt», repitió Eralp en sus últimos mítines, sugiriendo que solo una izquierda radical puede frenar a Alternativa para Alemania (AfD) y no la Unión Cristianodemócrata (CDU), aunque con su 20% sigue por encima de AfD (15%).Eralp era hasta hace unas semanas una desconocida. Casada y con dos hijos a sus 45 años, con una formación sólida en derecho, y concretamente derecho migratorio, no ha tenido ningún trabajo fuera del partido , al que se unió en 2017. Durante la noche electoral, agradeció a sus padres que le inculcasen la importancia de «no rendirse nunca, levantarse siempre y hacer oír su voz». Sus progenitores son dos sindicalistas turcos que huyeron del golpe militar en su país en los 80.Elif Eralp, quien negociará con los socialdemócratas y los verdes para gobernar Berlín, ha centrado su campaña en los precios del alquiler y el auge de la derecha radical En varias declaraciones, Eral se ha desvinculado de los delitos asociados a círculos de Die Linke, tanto de incidentes de antisemitismo como del crimen organizado de bandas que proliferan en la capital alemana. «En Neukölln se ha cruzado una línea roja», criticó recientemente que en un mitin de Die Linke en este distrito se llamase desde el escenario a la intifada y a asesinar israelíes. Eralp rechazó «esa equiparación constante entre Israel y el judaísmo».También se ha distanciado de la presencia de Remmo en la fiesta electoral. Por su charla esa noche con el mafioso y su supuesta afinidad, ha tenido que pedir disculpas y ha sido suspendido del Parlamento regional el diputado Ferat Kocak, quien sigue manteniendo su sueldo de 12.000 euros mensuales.Unos manifestantes en la protesta de la Confederación de Sindicatos de Alemania reclaman en sus carteles más impuestos para los ricos. AFPPero la corrección política de Eralp contrasta con las actitudes de los sectores sociales que la han aupado a la alcaldía de Berlín.Los okupas que llevan dos años instalados en el edificio propiedad de DBS Investment GmbH expresaron el jueves su intención de demandar a los agentes de policía que se defendieron de sus agresiones con gas pimienta y afirman que «esperamos que esto se desarrolle de alguna manera positiva» porque «la nueva situación en Berlín indica que ahora tenemos las de ganar».«El hecho de que haya tenido contacto con políticos individuales no es básicamente nada inusual para mí», ha declarado Firas Remmo, hijo de Issa Remmo. Además, asegura que «seguiré apoyando a las personas cuando necesiten mi consejo o ayuda, porque yo no abandono a mis amigos». Sus palabras resultan especialmente significativas porque, entre sus muchas actividades ilegales, el clan Remmo ha hecho grandes inversiones en propiedades en Berlín con dinero ilícito.Vínculos con el clan Remmo, gran inversor inmobiliarioEn 2018, la Fiscalía confiscó 77 inmuebles vinculados al clan, cuyo valor conjunto estimado era de 10 millones de euros. Estos inmuebles incluían viviendas, locales y una villa familiar en Buckow. La operación se llevó a cabo a raíz del juicio a uno de sus miembros, un joven que, nada más cumplir 18 años, había comprado seis propiedades en pocos días por 1,9 millones de euros. Esta amplia familia de origen libanés, con raíces en Anatolia y vínculos palestinos, cuenta con unos 500 miembros en los distritos de Neukölln, Rudow, Buckow y Wedding. Funciona como una subcultura endogámica, con normas internas, jerarquía familiar y fuerte control territorial. Entre sus delitos más relevantes figuran el robo de la Bóveda Verde (Grünes Gewölbe) de Dresde en 2019, por unos 130 millones de euros ; el robo de la moneda de oro ‘Big Maple Leaf’ del Museo Bode en 2017, por unos cinco millones de euros; el robo a un banco en 2014, por diez millones de euros; y el robo en las aduanas de Emmerich, donde el botín ascendió a siete millones de euros.El Tribunal Supremo (BGH) dictaminó en 2025 que la mezcla de dinero legal e ilegal bastaba para justificar la incautación. Tras un proceso judicial de seis años, la familia Remmo fue obligada a abandonar la villa en Buckow. Tras su desalojo, la Policía encontró la mansión en un estado «desolador», con suelos arrancados y montañas de basura. A la fiesta por la victoria de La Izquierda asistió Issa Remmo, mafioso buscado por la Interpol y quien declaró que ahora se sentía «escuchado»Por estos y otros motivos, el director general de Nueva Economía Social de Mercado ha lamentado que los berlineses han «elegido el califato». El diario ‘Bild’ ha publicado un vídeo de Eral identificándola con «El Mal» . Los exalcaldes de Berlín Walter Momper y Michael Müller han expresado públicamente su temor y también se han mostrado horrorizados el presidente regional de Brandeburgo, Dietmar Woidke, así como los socialdemócratas del SPD y el presidente regional de Baden-Württemberg, el verde Cem Özdemir.El ministro de Cultura, Wolfram Weimer, amenaza con cancelar la financiación cultural de Berlín como medida de precaución. Marc Henrichmann, presidente de la Comisión de Control Parlamentario (PKGr), busca la forma de dejar de compartir información de Inteligencia con el Senado de Berlín, por temor a que caiga en malas manos. Y varias asociaciones de refugiados piden que se eliminen sus datos de los servidores de la Administración para evitar que los regímenes totalitarios de sus países se hagan con sus actuales direcciones. También para todos ellos, «¡Berlín ha caído!».
