El primer ministro británico, Andy Burnham, recibirá este jueves en Downing Street al presidente francés, Emmanuel Macron, en una reunión que Londres quiere convertir en una primera demostración de cómo pretende relacionarse el nuevo Gobierno con sus vecinos europeos, a través de … una cooperación más estrecha que permita abordar desde las travesías irregulares del Canal de la Mancha hasta el apoyo a Ucrania, la seguridad continental y el crecimiento económico.
Macron será el primer dirigente de un país de la UE en mantener una reunión bilateral con Burnham desde que el nuevo primer ministro llegó a Downing Street. El presidente francés inició el miércoles una visita de dos días al Reino Unido y participó por la tarde, junto al Rey Carlos III, la Reina Camila y Burnham, en la inauguración de la exposición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico, cuyo préstamo temporal constituye uno de los principales gestos de acercamiento recientes entre ambos países.
El asunto más inmediato del encuentro de hoy será la inmigración irregular a través del Canal. Downing Street llega a la reunión defendiendo que este verano registró el menor número de llegadas en pequeñas embarcaciones desde 2020, después de que Reino Unido y Francia reforzaran la cooperación policial para impedir las salidas desde las costas francesas. El Gobierno británico sostiene, además, que más de 48.000 intentos de cruce han sido evitados.
Según la información facilitada por Downing Street, Francia enviará durante las próximas semanas un equipo adicional de 45 agentes a las playas occidentales de su litoral para responder al desplazamiento de los puntos de salida y a la aparición de las llamadas «mega dinghies», embarcaciones de mayor capacidad con las que las redes criminales pueden concentrar a un número elevado de personas en un solo cruce. El refuerzo prácticamente triplicará los recursos policiales franceses destinados a esa zona, según el Ejecutivo británico.
A ese dispositivo se suma la ampliación, de 18 a 30 agentes, de una unidad francesa especializada en inteligencia e investigación judicial cuya misión consiste en identificar, desarticular y llevar ante los tribunales a las redes de tráfico de personas, además de una nueva unidad de 75 agentes dedicada específicamente a combatir las travesías que ya se encuentra operativa en el norte de Francia. El Gobierno británico calcula que ya son cerca de 1.050 efectivos franceses los destinados a este dispositivo.
«Los avances que hemos visto este verano demuestran lo que se puede conseguir cuando Reino Unido y Francia trabajan juntos», afirma Burnham en el comunicado oficial difundido con motivo de la reunión. El primer ministro advierte, sin embargo, de que la caída de las llegadas no permite considerar resuelto el problema. «Pero tengo claro que no podemos caer en la complacencia. Las bandas de traficantes adaptan constantemente sus tácticas, y Reino Unido y Francia necesitan responder con rapidez y mantenerse un paso por delante de los delincuentes que facilitan estas peligrosas travesías».
«La crisis de las pequeñas embarcaciones es un desafío europeo compartido y ningún país puede resolverlo por sí solo», considera el primer ministro, para quien «trabajando con Francia y con nuestros socios internacionales, restableceremos el orden y el control en nuestras fronteras e impediremos que los traficantes se aprovechen de migrantes vulnerables».
Ucrania como punto de partida
La conversación entre Burnham y Macron se extenderá mucho más allá del Canal. Ucrania ocupará una posición destacada después de la visita del primer ministro británico la semana pasada y de que ambos dirigentes copresidieran su primera reunión de la denominada Coalición de Voluntarios, el grupo de países que busca coordinar el respaldo a Kiev. Londres y París han desempeñado un papel central en la articulación de la respuesta europea a la invasión rusa y el encuentro de este jueves abordará, según Downing Street, cómo puede Europa intensificar su apoyo a Ucrania ante la llegada del invierno.
También está previsto que ambos mandatarios traten la reapertura del estrecho de Ormuz y la estabilidad en Oriente Próximo.
El otro gran componente de la cita será económico. Burnham pretende trasladar a Macron que trabajar junto a Europa resulta esencial para fortalecer la economía del Reino Unido y quiere profundizar en la cooperación con el continente para facilitar la actividad de las empresas británicas y estimular el crecimiento, una posición que sitúa la relación con la UE tras el Brexit entre las cuestiones estratégicas de su nuevo Gobierno. «Trabajar junto a Europa es la clave para impulsar un Reino Unido más fuerte», sostiene Burnham.
