MADRID, 29 (EUROPA PRESS)
La junta militar de Níger ha confirmado que los enfrentamientos que han estallado esta pasada madrugada en zonas estratégicas de la capital, Niamey, se deben a un intento de golpe de Estado que está ahora mismo en proceso de «contención».
El ministro de Defensa nigerino, Salifou Mody, ha culpado de la situación a un «movimiento de insurrectos» que, a primera hora de esta pasada madrugada, comenzó a «detener a algunos de sus compañeros en el cuartel de la Base 101 en Niamey», la principal base militar de la capital y «a disparar contra ciertos puntos estratégicos de la ciudad».
El «rápido despliegue de las fuerzas de defensa y de seguridad», ha permitido «contener este movimiento y recuperar progresivamente el control de las zonas en cuestión», ha añadido el ministro a través de un comunicado leído en Télé Sahel, la televisión estatal nigerina, que hace unas horas ha vuelto a emitir tras un breve apagón matutino.
«Se insta al público a mantener la calma y realizar libremente sus actividades diarias», ha concluido el mensaje.
Testigos del portal ActuNiger han hablado en enfrentamientos tanto en el aeropuerto internacional de la capital como en el barrio de Plateau, una importante zona administrativa y residencial que alberga las principales instituciones del país, entre ellas el Palacio Presidencial.
En el Aeropuerto Internacional Diori Hamani se encuentra precisamente la Base Aérea 101 de Níger, el cuartel general de los mercenarios rusos del Africa Corps, el cuartel general de las Fuerzas Unidas de la Confederación de Estados del Sahel (AES) y los cuarteles de los soldados de la Misión Italiana en Níger (MISIN).
De momento no hay noticias del líder nigerino, el general golpista Abdourahamane Tchiani, cuyo paradero se desconoce en medio de esta nuevo episodio de violencia que sacude al país africano, asediado también por ataques de Estado Islámico en enero y de sus rivales del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), la rama saheliana de Al Qaeda.
Níger forma parte de la llamada Alianza de Estados del Sahel, la confederación en la que participan también Malí y Burkina Faso, otros dos países gobernados por juntas militares que han declarado su apoyo a Rusia en detrimento de Francia como aliado principal en la lucha contra el yihadismo.
