El empresario burgalés, de 66 años, permanece desaparecido desde el pasado martes, cuando se precipitó al mar desde el catamarán en el que navegaba junto a su esposa, Carmen Díez. La emergencia fue comunicada a las autoridades griegas tres días después de la desaparición … , cuando Díez consiguió contactar con un amigo de la pareja tras recuperar la cobertura telefónica después de navegar a la deriva. Este puso posteriormente el caso en conocimiento de Salvamento Marítimo en España, desde donde se trasladó la emergencia a los servicios de rescate de otros países, incluida Grecia.
Aléxandros Triandos, marinero griego, que tiene una empresa de embarcaciones turísticas, recibió el aviso de la Guardia Costera griega a las 9.00 (hora local). Apenas conocía los detalles de la emergencia: «Me dijeron que se trataba de un barco a la deriva con una pasajera a bordo con vida», explica a ABC.
El marinero partió del puerto de Methoni, al sur del Peloponeso, rumbo a las coordenadas que le habían facilitado las autoridades griegas. El punto se encontraba a unas 18 millas náuticas de distancia, en aguas internacionales. Triandos tardó aproximadamente tres horas en llegar. Cuando alcanzó la zona, las condiciones del mar cambiaron en cuestión de instantes: «El viento comenzaba a ponerse difícil», recuerda. Ante la situación, tuvo que actuar con rapidez para asegurar el catamarán y evitar que continuara a la deriva: «Inmediatamente me puse manos a la obra con las labores de atado del barco y remolque», relata.
Tras asegurar la embarcación, inició el remolque hacia la costa griega. El catamarán llegó al puerto de Pylos, en el sur del Peloponeso, alrededor de las 17.00 (hora local). Allí esperaban ambulancias y servicios médicos para atender a Carmen Díez, que permanecía sola a bordo.
«Estaba en shock, como perdida»
Según explica el marinero, su encuentro con la mujer fue muy breve: «La mujer solo unos segundos. Estaba en shock, como perdida», explica. En aquel momento, el rescatista todavía desconocía qué había ocurrido y por qué la mujer se encontraba sola en la embarcación. «Yo no sabía lo que había pasado. Me enteré al ver las noticias cuando llegué a casa por la noche», cuenta.
Triandos recuerda las dificultades que presentaba el estado del mar durante el rescate. «Me alegro de haber salvado una vida. El mar estaba complicado y, si no la hubiera encontrado, el barco se hubiera perdido en aguas internacionales», asegura.
El marinero insiste en que su intervención se centró en asegurar y remolcar la embarcación hasta puerto: «Me dijeron que había una pasajera viva», y explica que en ese momento era toda la información de la que disponía sobre la emergencia. Afirma que es la primera vez que asiste al rescate de un barco a la deriva con un pasajero a bordo. «Mi prioridad era poner a la mujer a salvo, llevarla cuanto antes a puerto. Intercambié pocas palabras con ella en inglés».
Grecia prestó asistencia en el rescate
La Guardia Costera griega ha explicado a ABC que su intervención en el incidente se limitó a la «prestación de asistencia» para el rescate de la embarcación y de la pasajera. Según han señalado a este medio, las autoridades griegas no están llevando a cabo la búsqueda de Juan José Mutilba y no tienen competencias en las labores de localización del desaparecido.
Mientras prosigue el operativo para tratar de localizarle, Triandos sigue pendiente del desenlace: «Espero que la búsqueda dé sus frutos», señala el marinero.
