MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
Al menos nueve personas han muerto y otras 15 han resultado heridas en un ataque perpetrado este miércoles por las fuerzas israelíes contra una comisaría de la ciudad de Gaza que, según las propias autoridades de Israel, tenía como objetivo posiciones de «grupos armados terroristas» en el enclave palestino.
El Ministerio del Interior, controlado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), ha acusado a Israel de tratar de «sembrar el caos en la Franja» al cometer ataques contra «objetivos policiales» en la zona, si bien las fuerzas israelíes aseguran que el ataque ha «alcanzado objetivos terroristas».
Fuentes cercanas al asunto han confirmado que se han trasladado los restos de nueve personas sin vida a una hospital de la zona y han detallado que los heridos se encuentran en estado crítico, según informaciones de la agencia de noticias palestina WAFA.
DENUNCIA DE HAMÁS
Por su parte, Hamás ha denunciado que el ataque contra la comisaría es un «nuevo crimen de guerra» que revela la insistencia del Gobierno de Israel de «renegar de sus obligaciones y negarse a seguir adelante con la implementación del acuerdo de alto el fuego y completar sus etapas».
Hamás lamenta que el momento en el que tiene lugar, tras los contactos con Estados Unidos para implementar la segunda fase del plan de paz para Gaza, pone de relieve que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, «está socavando deliberadamente esos esfuerzos y promoviendo una nueva guerra en la Franja de Gaza en lugar de cumplir con lo acordado», según recoge el diario ‘Filastin’.
«Atacar a la policía civil y a las instituciones que mantienen la seguridad y el orden público revela los esfuerzos de la ocupación por crear un estado de caos y un colapso de la seguridad en la Franja de Gaza, y por socavar los cimientos de la vida y la estabilidad, con el fin de servir a los planes de desplazamiento», ha añadido Hamás, que insta a los mediadores del acuerdo a ser firmes para que Israel cumpla con lo acordado.
En la misma línea, el portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha afirmado que esta masacre representa una «escalada peligrosa y un desprecio total» por los llamamientos a un alto el fuego, responsabilizando a la Junta de Paz de la escalada, al entender que no ha ejercido su papel de garantizar los acuerdos.
La Junta se enfrenta a una «verdadera prueba» para demostrar su capacidad y seriedad en la gestión de los esfuerzos de mediación y negociación, ha valorado el portavoz de Hamás.
