Italia ha expulsado este jueves a dos presuntos espías rusos con estatus diplomático que trabajaban en la embajada rusa en Roma, según ha anunciado el ministro de Asuntos Exteriores, que ha condenado «actos de injerencia graves e inaceptables» por parte de Moscú.
El … ministro Antonio Tajani ha comunicado en su cuenta de X que el Gobierno italiano «ha decidido expulsar a dos agregados militares de la embajada de la Federación Rusa en Italia, implicados en actividades de espionaje descubiertas por la Fiscalía de Roma».
Estas dos personas fueron detenidas el pasado 7 de julio por presuntamente proporcionar información clasificada a un agente ruso durante más de una década. Uno de los dos detenidos es un antiguo miembro de los servicios de inteligencia italianos, según la Fiscalía.
El ministro Trajani ha identificado a los detenidos como Iván Petrovich Gorbachov y Mijaíl Vasílievich Astakhov, y afirmó que se les había ordenado abandonar el país en un plazo de tres días.
Uno de ellos era un exoficial de los Carabinieri de 59 años que había trabajado en el ámbito de los servicios de inteligencia que habría recibido pagos de un agente ruso y «le había revelado información de interés a través de seis fuentes, entre las que se encontraban cuatro militares en activo destinados a puestos caracterizados por un alto nivel de confidencialidad».
Facilitaron información sobre misiles para Ucrania
Según la prensa italiana, los dos detenidos habían facilitado información sobre un sistema de defensa aérea italo-francés y sobre misiles que se iban a suministrar a Ucrania.
Los responsables rusos también habían solicitado detalles sobre una misión de la OTAN en Bulgaria y sobre la empresa italiana Avio, fabricante de motores para drones y misiles supersónicos.
El periódico Corriere del Sera afirmó que este hombre de 59 años también reveló las identidades de agentes de contraespionaje italianos encargados de vigilar a los rusos.
Trajani ha denunciado que «Moscú sigue recurriendo a la guerra híbrida para atacar a Occidente y a Italia, unos actos de injerencia graves e inaceptables para las instituciones italianas y la seguridad nacional». El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, ha asegurado que esto es «solo la punta del iceberg» de la denominada «guerra híbrida» de Rusia en Europa.
Por su parte, Rusia ha reaccionado a la orden de expulsión asegurando que responderá, según ha declarado este jueves la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zakharova, a la agencia estatal de noticias RIA.
Italia tiene antecedentes en la detención de espías rusos. En 2024, un tribunal condenó a prisión a un capitán de la Armada por vender documentos clasificados a la embajada rusa tres años antes. Italia expulsó entonces a dos funcionarios rusos y Moscú, en represalia, expulsó a un diplomático italiano.
