El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reconocido este domingo que el país atraviesa «cierta escasez» de combustible causada por los repetidos ataques ucranianos contra infraestructuras de hidrocarburos rusas. «En cuanto a los ataques contra la infraestructura crítica en general, y la infraestructura energética … en particular, por supuesto que estos ataques contra nuestras instalaciones de infraestructura crean problemas, eso es evidente», dijo Putin en una entrevista publicada por el Kremlin.
«En este momento estamos observando cierta escasez, pero no es crítica», añadió. Los esfuerzos diplomáticos con mediación estadounidense para poner fin a este conflicto, que se extiende por más de cuatro años, están por el momento paralizados.
En otra entrevista con el periodista ruso Pavel Zarubin, Putin aseveró que esperaba la llegada a Moscú de un equipo de negociadores estadounidenses, una vez que Washington logre un acuerdo con Irán sobre el conflicto en Oriente Próximo.
«Esperamos que, cuando todos estos acontecimientos hayan terminado, después de que haya pasado la fase activa en el frente iraní, veamos la llegada de aquellos representantes de la administración estadounidense con quienes ya nos hemos reunido repetidamente en Moscú», afirmó el mandatario ruso en diálogo con Zarubin. Estas declaraciones fueron citadas por las agencias de prensas rusas y el periodista publicó la versión íntegra en su canal de Telegram.
Ucrania ha intensificado su campaña de ataques aéreos en los últimos meses, dirigidos contra Rusia y las regiones ucranianas controladas por el Kremlin. Kiev ataca especialmente la infraestructura energética para cortar el suministro de hidrocarburos que permite al Kremlin financiar su esfuerzo bélico.
Ante esto, el presidente ruso señaló que la primera tarea de las autoridades es aumentar las capacidades de defensa aérea y garantizar el suministro de combustible, particularmente en Crimea. Anexionada por Moscú en 2014, la península de Crimea fue declarada en «situación de emergencia» el viernes debido a la ola de ataques de Kiev, que ha obligado a las autoridades a suspender la venta de combustible a particulares e imponer cortes de electricidad.
Las refinerías funcionan a máxima capacidad
El mandatario ruso ha asegurado que todas las instalaciones dañadas «están siendo reparadas bastante rápido y todo funciona con un amplio margen de seguridad». «Se van a satisfacer las necesidades de combustible de Crimea. Ahora mismo hay varios días de suministro», ha recalcado antes de anunciar un refuerzo de los envíos «por tierra y mar».
Putin ha explicado que «las refinerías más grandes están funcionando a máxima capacidad» y se está sondeando a las pequeñas y medianas empresas. «Se han reducido los periodos de mantenimiento de rutina y se han aplazado los mantenimientos programados. Para julio se estima que la producción de combustibles primarios superará la de junio», ha apuntado el mandatario ruso.
Asimismo ha informado de que las reservas de combustible acumuladas han sido ya inyectadas al mercado doméstico, pero, incluso con esta medida, las reservas de gasolina rusas se sitúan en los 1,7 millones de toneladas, casi la misma cantidad que en la misma fecha de 2025. «Hay una ligera bajada de solo el 4%», ha apuntado Putin.
