Barranquilla

En estas elecciones/Puerto Colombia no olvida a quienes le han hecho daño. Ni un paso atrás

*Hay que recordar las denuncias de varias veedurías cuando Martha Villalba era la alcaldesa de Puerto Colombia, principalmente por el incumplimiento del contrato y las presuntas desviaciones de dinero en la concesión de alumbrado público.

Las anteriores alcaldías de Puerto Colombia no dejaron mucho camino por recorrer a este municipio, es por ello que decidió hacer cambios a la hora de escoger a sus gobernantes.



Al parecer, la mayoría de esas administraciones no dejaron mucho para Puerto Colombia, pues se gastaron en disputas vanas, en vez de estar creando las condiciones favorables para que actividades como el turismo se desarrollaran de la mejor manera.

Más bien dos de esas administraciones se dedicaron a enriquecer los bolsillos de los alcaldes, con negocios y concesiones que mucho tenían que ver con el tema del alumbrado público. Fueron  administraciones en las que sus mandatarios pasaron inadvertidos debido a la desidia con la que actuaron, al tiempo que se olvidaron del bienestar de los habitantes del municipio.

Son conocidos, incluso nacionalmente los negocios particulares que montaron, siempre alrededor del alumbrado público, aspecto que no ha olvidado la comunidad de Puerto Colombia.

Hay que recordar las denuncias de varias veedurías cuando Martha Villalba era la alcaldesa de Puerto Colombia, principalmente por el incumplimiento del contrato y las presuntas desviaciones de dinero en la concesión de alumbrado público.

En una de esas denuncias quedó registrada un acta en la cual se decía que la firma de los Torres habría incumplido obligaciones laborales entre el 2008 y el 2011, cuando la alcaldesa fue Martha Villalba.

Posteriormente se conoció que, los mismos personajes realizaron otras concesiones en los departamentos de Santander y el Valle, con otras casas políticas, donde combinaban negocios y política, pero todo lesivo para los habitantes de municipios, por ejemplo, del área metropolitana de Bucaramanga. Las denuncias sobre esas irregularidades las hizo en su momento el periódico Vanguardia Liberal. Se dio el caso de personas de estrato 2 que pagaban tarifas muy parecidas a las que se pagan en el estrato 6 de la ciudad de Bucaramanga.

Por otra parte, en el año 2014, la alcaldesa encargada de Galapa, Carmiña Navarro dijo a representantes de la prensa, que ese municipio terminó cancelando y saliéndose de la empresa Asoatlántico, porque no destinaban los aportes suficientes para el alumbrado público y a la vez el servicio era muy deficiente, debido a la tecnología obsoleta que usaba dicha empresa.

Teniendo en cuenta toda esa serie de circunstancias adversas, Puerto Colombia no puede seguir transitando ese camino, corriendo el riesgo de seguir siendo manejado por ese tipo de dirigentes. Nadie puede olvidar de las onerosas concesiones que se hicieron en dicho municipio y estancamiento a que fue sometido mientras los mandatarios estaban muy ocupados en negociaciones con concesiones y ni hablar del problema del muelle.

Fue en una de esas administraciones nefastas, cuando empezó a caerse ese monumento nacional, y precisamente otra de esas administraciones no hizo nada cuando aún se podía salvar ese ícono del Atlántico.

Ahora, esos mismos dirigentes, agentes de la corrupción y la desidia, pretenden imponer a Puerto Colombia el candidato que están apoyando. Como si el pueblo no tuviera memoria y no acusara las huellas del maltrato. El municipio de Puerto Colombia está desgastado por tanta mala administración, como se desgastó el muelle y cayó al mar. Por ello, decidió cambiar y muy seguramente no apoyará a ese candidato que tiene detrás a quienes le han hecho daño a Puerto Colombia.

#DIARIOLALIBERTAD

Fuente