El asombro de los periodistas fue igual o mayor al de los padres de familia y acudientes de 40 niños que, a diferencia del susto que debían sentir pocas horas antes de una cirugía, gozaban de lo lindo en lo que parecía más una piñata.

El hombre araña, Supermán, los Transformers, títeres y hasta un payaso iban y venían entre los pequeños, absortos en la diversión, mientras eran llamados uno a uno para pasar a los quirófanos.

Más que temor, solo veían la hora de sentirse bien para poder ir a estudiar sin que los demás compañeros los miraran de forma extraña o se burlaran de ellos.

Muchos de estos niños habían, incluso, abandonado los estudios por sentirse excluidos, estigmatizados o señalados.

El sueño de Yuliana Arias Acevedo, de 12 años, era que le pusieran el labio superior y pudiera hablar bien. Así lo explicó su papá, Ferney Arias Gómez, quien se desplazó con ella desde Viterbo, Caldas.

“La niña está feliz de saber que podrá cumplir su sueño de tener labio y poder hablar bien. Y aunque nos tocará quedarnos diez días con los que no contábamos, para otra intervención, estamos felices con esta oportunidad. En el tiempo que llevo luchando, a Yuliana ya le habían hecho ocho cirugías, no había visto algo tan bien hecho, con tanto amor y organización”, precisó más que emocionado.

El programa IQ Te Quiere, consciente del gran compromiso que tiene con la sociedad y con quienes son el futuro del país, inició desde el año 2007 un programa de Responsabilidad Social a través de jornadas quirúrgicas gratuitas para niños de escasos recursos económicos que requieren de alguna intervención quirúrgica de baja y mediana complejidad.

La historia

En total, durante los 10 años que lleva el programa, han sido intervenidos 500 menores de edad, con una campaña que representa una inversión de más de mil millones de pesos en las 13 jornadas quirúrgicas que se han realizado en IQ InterQuirófanos.

El gran objetivo de la campaña es devolver la sonrisa y mejorar la calidad de vida de los niños a través de jornadas quirúrgicas gratuitas, en las que se intervienen menores de edad que necesitan un procedimiento quirúrgico en especialidades como cirugía plástica, otorrinolaringología, ortopedia, urología y cirugía infantil.

Laura Inés Castaño Mazo, tía-mamá de Juan José Mazo no cesa de dar gracias a Dios, “que los utiliza a ustedes (los médicos), para hacer estas cirugías. Hoy aprendí que sí hay gente buena, que ustedes trabajan por amor y le he dicho a Juan José que es un bendecido. Yo sé que hay cosas que ni él ni yo vamos a olvidar jamás”.

Quizás la mejor recompensa para quienes apoyan esta noble causa es ver a los niños reintegrarse a sus estudios y que emane de sus labios una tierna sonrisa como único pago por el procedimiento quirúrgico.

Es también verlos dar un “Dios les pague”, espontáneo, algo que verdaderamente no tiene precio.

Y lo mejor de todo, saber que la campaña IQ Te Quiere no tiene color político ni razón económica y solo la mueven los niños.

A lo largo de diez años, 500 niños de escasos recursos económicos que tenían problemas de labio leporino, orejas en pantalla, polidactilia, dedo en gatillo, otoplastia, entre otras, recuperaron su autoestima gracias a la campaña médica IQ Te Quiere.

 

EL COLOMBIANO