Como Laurys María Caro González, de 17 años de edad, fue identificada la joven que en la madrugada de este domingo murió en el Hospital General de Barranquilla producto de los impactos de bala que recibió de dos sujetos que llegaron hasta la calle 11 con carrera 27, del barrio Rebolo de esta ciudad y les dispararon a ella y otras personas.

En los mismos hechos resultaron heridos su compañero sentimental Reinaldo Bobadilla Fontalvo, de 18 años; y un amigo de ambos identificado como Brainer Zambrano Castro, de 22.

El caso se presentó a las 9:30 de la noche del sábado, pero la joven falleció en la madrugada de este domingo en el Hospital General de Barranquilla, donde ingresó con dos impactos de bala en el pecho.

Laurys, según comentó su papá Uriel Caro, llevaba un año y medio de relación sentimental con Reinaldo. Actualmente la adolescente estaba viviendo con su mamá en el barrio Villa Bertha de Malambo, pero el sábado en la noche se fue con su novio a casa de unos familiares de él en el barrio Rebolo.

“Mi hija ya se iba dejar de él, pero al final no sé qué pasó. Parece que Reinaldo tenía problemas y eso la había motivado a ella a separarse. Sin embargo, no lo hizo y el sábado se fue con él para donde unos familiares en el barrio Rebolo, donde me la mataron”, comentó Uriel.

La familia de Laurys no sabe con exactitud qué fue lo que pasó. Cuando les avisaron ya la adolescente estaba en el hospital y poco después murió.

Por su parte, parientes de Reinaldo comentaron que él estaba departiendo con Laurys y su amigo Brainer a un costado del arroyo cuando aparecieron dos sujetos en una motocicleta AX4 roja.

“Los sicarios dispararon en repetidas ocasiones contra Reinaldo y en medio del ataque también le ocasionaron heridas a Laurys y a Breiner. Todos fueron llevados al Hospital”, comentó un pariente de Reinaldo.

Laurys recibió dos balazos en el pecho, tras intentar oponerse a que le dispararan a su compañero; mientras que Reinaldo tiene tres heridas: hombro derecho, otra en el cuello y una más en el tórax; y Brainer con una herida en el tórax.

 

Fuente:  El Universal