Documentos desclasificados de la agencia de espionaje de Estados Unidos, de los años 40 a los 90, muestran cómo los seguimientos de la CIA llegaron incluso a Barranquilla.

La CIA ha subido a la red el mayor archivo de documentos desclasificados, que hasta ahora solo eran de acceso al público en el centro nacional en Maryland. Los informes antes confidenciales —unos  930.000 que contienen más de 12 millones de páginas—incluyen una amplia variedad de sucesos registrados por distintas direcciones de la agencia de espionaje entre los años 40 y los 90.

En la página web de la CIA se pueden encontrar los documentos originales, en versiones digitales, en los que aparecen etiquetados el asunto que se trata, y la fecha y el lugar en los que se produjeron los seguimientos de la agencia.

EL HERALDO avanza en esta primera entrega las anotaciones de la CIA sobre tres hechos relacionados con Barranquilla, entre 1948 y 1953, y una sobre las elecciones presidenciales de 1982, en las que el conservador Belisario Betancur derrotó al liberal Alfonso López Michelsen.

Armamento para una guerra civil

Un informe del 18 de noviembre de 1948, siete meses después del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán, da cuenta de un “contrabando de armas” en el insigne barco de la Armada ‘Almirante Padilla’, navío que, paradójicamente, inmortalizó el legendario juglar valduparense Rafael Escalona como el verdugo del contrabando.

El documento señala que “Augusto Durán Ospino, secretario general del Partido de los Trabajadores Comunistas, ha aconsejado a sus contactos de su partido y del Partido Liberal en Barranquilla, que vigilen la llegada del ‘Almirante Padilla’, un buque de guerra colombiano que ha estado en un viaje de entrenamiento en España”. Según el documento, Durán también aseguró que “tenía información confiable acerca de que la tripulación de este buque había sido seleccionada de la base de simpatizantes del grupo militante dentro del Partido Conservador”.

El secretario general de los comunistas, siempre según el reporte de la CIA, avisó a  sus copartidarios y liberales que la España del dictador militar Francisco Franco le estaba enviando armas al Partido Conservador a través del ‘Almirante Padilla’.

Llamó además la atención sobre la declaración hecha por Laureano Gómez –que había dejado el cargo de canciller y se había exiliado en España para escapar a la persecución a los azules tras el crimen de Gaitán–, antes de la partida del ‘Almirante Padilla’ desde España “en el sentido de que pronto habría una guerra civil en Colombia”.

Por último, citando la agencia estadounidense a Durán, “él aseguró que el grupo militante conservador bajo el liderazgo de Gilberto Alzate Avendaño, miembro del Directorio Nacional Conservador, usaría las armas”.

Alzamiento militar de origen liberal

En otro registro, fechado el 7 de mayo de 1951, se lee en su sumario: “Se informó que un alzamiento militar de origen liberal estaba programado para el 28 de marzo de 1951”.

No obstante, agrega el reporte de dos páginas, “el movimiento fue pospuesto indefinidamente, supuestamente por las indiscreciones de Fernando Soler Gómez, un mayor retirado del Ejército, que era uno de los organizadores del movimiento”.

Sigue la narración explicando que Soler estuvo entre el 13 y el 17 de marzo en Barranquilla y Cartagena, “donde intentó contactar a funcionarios portuarios y de guarniciones del Ejército, con quienes estaba seguro podían suministrarle elementos militares. Fracasó en obtener el respaldo de los oficiales activos del Ejército, pero según lo reportado le ofreció colaboración el capitán retirado Luis Ariza, jefe de los oficiales de reserva en Barranquilla. Mientras estaban en Cartagena, enviaron varios telegramas a Bogotá, usando nombres falsos, y la Policía hizo copias de esos telegramas”.

La CIA hizo muchos reportes tras el magnicidio del caudillo liberal Jorge E. Gaitán.
La CIA hizo muchos reportes tras el magnicidio del caudillo liberal Jorge E. Gaitán. Archivo

Sin embargo, se lee, a su regreso a Bogotá, “Soler reportó que la guarnición de Barranquilla apoyaría el movimiento, pero insistió en que tuviera lugar el 28 de marzo de 1951. Los líderes en Bogotá aplazaron el alzamiento cuando se enteraron de las indiscreciones de Soler y el hecho de que sus afirmaciones sobre el apoyo de la guarnición en Barranquilla eran falsas”.

Concluyó la CIA que “el alzamiento militar está relacionado con un plan izquierdista liberal denominado ‘Proyecto A***’, pero según Moisés Prieto, uno de los organizadores del proyecto, este no contempla el uso de fuerzas militares. Sin embargo, Danilo de la Pava, un enlace militar del proyecto, declaró que habían tenido éxito consiguiendo el apoyo militar de los reservistas, pero también de varios uniformados activos, que podían contar con las guarniciones de Bucaramaga y Tolima y dos unidades militares en Bogotá (…). A Soler le ordenaron que se escondiera y no sería utilizado más en el futuro, y Efraín del Valle, presidente del Senado, es uno de los líderes del movimiento”.

[El parlamentario Del Valle, años antes, en 1942, cuando era representante liberal por Bolívar, tuvo un altercado en pleno Congreso con su suplente, Carlos Arturo Parejo, también de Bolívar, y ambos sacaron sendos revólveres y se dispararon, pero gracias a que se encasquillaron al tiempo, no hubo muertos en la sede de la democracia].

Colecta para viaje de líder sindical

Uno de los archivos se titula ‘Plan de comunistas de Barranquilla para enviar a un líder sindical a Viena’. Se elaboró el 23 de octubre de 1953 y se lee en su descripción: “Este documento contiene información que afecta a la Defensa Nacional de los Estados Unidos”.

El registro, rotulado como “confidencial”, señala: “Los dirigentes sindicales conectados con la Federación Independiente de Trabajadores Colombianos, CTCI, en la Costa Atlántica quisieron enviar un delegado al congreso de la Federación Sindical Mundial, programado para celebrarse del 10 al 21 de octubre de 1953”.

Indica además que los tres candidatos que esperaban ir al congreso eran Carlos Cárdenas, Ventura Sandoval y Roberto Insignares, “todos miembros de la Federación de Trabajadores del Atlántico, Fedetral”.

Señala además el informe de la CIA, de solo una página, que el 20 de septiembre de 1953, Fedetral nombró un comité de cinco miembros para recolectar los fondos del envío de un delegado a la capital austriaca: “El comité, en el que se encuentran Insignares, Cárdenas, Carlos Arias, José Lapetra y Coba, han sido muy diligentes y han logrado progresos”.

Finalmente, considera el investigador que “es muy probable que Insignares sea el elegido: es el presidente de la Unión de Constructores y miembro del Comité Ejecutivo de Fedetral. No está afiliado al Partido Comunista Colombiano, PCC, pero los comunistas conectados con Fedetral han estado ejerciendo influencia sobre él. En la esperanza de reclutar a Insignares como miembro, el Partido se ha comprometido en ayudarle a ir a Viena”.

Fuente.  El Heraldo