La Corte Suprema de Justicia reclamó este martes con vehemencia al Gobierno por el supuesto “aislamiento” en que se ha tenido a las Altas Cortes en la discusión de los mecanismos a seguir para la implementación del Acuerdo Final de Paz de Cuba.

Hay muchos temas, de acuerdo a los magistrados, donde las Altas Cortes deben oír, participar y opinar para poner en marcha lo que se concluya en la negociación de La Habana.

La tesis de varios de los togados es que con el acuerdo de justicia va a cambiarse toda la estructura de justicia del país y no es claro qué va a pasar con las sentencias ejecutoriadas de la Corte Suprema de Justicia. Las dudas son además si podrían ser revocadas o no tenidas en cuenta después de que empiece a operar la Justicia Especial de Paz.

En el Capitolio Nacional, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Margarita Cabello Blanco, dijo que hay temas que inciden directamente con las funciones de la rama judicial que deben ser tenidas en cuenta por los negociadores de paz del Gobierno.

Debe ser analizado el tema de los procesos que irían a la Justicia Especial de Paz porque no es claro qué pasaría, por ejemplo, con los procesos de Justicia y Paz adelantados a los paramilitares”, explicó.

La queja de la Corte Suprema está enfocada precisamente a que se aclare cómo quedará la rama judicial con la Justicia Especial de Paz porque podría existir una “justicia paralela” enfocada a la solución del conflicto armado interno. Hay muchas preguntas en temas que no son claro y que la Corte cree deben intervenir antes de que entre en vigencia cualquier acuerdo.

Sin embargo, la magistrada Margarita Cabello no tiene proyectado a futuro un viaje a Cuba para reunirse con los negociadores de ambas partes y presentar sus puntos de vista sobre la negociación.

 

EL ESPECTADOR