Desde este fin de semana y lo que resta del mes de abril, la Policía, el Ejercito, la Fiscalía y Migración Colombia realizan operaciones conjuntas en los barrios del suroccidente, suroriente y Localidad Metropolitana, para atacar a las bandas criminales asentadas en estos sectores populares de la capital del Atlántico que siguen incrementando su accionar delincuencial.

Tal como lo había anunciado hace un año el alcalde Alejandro Char de sacar el Ejército a las calles, ahora parece que si se estará cumpliendo. La orden es blindar la ciudad contra la delincuencia. Los militares entrarán a reforzar los patrullajes de la Policía en los barrios considerados como peligrosos.

La estrategia fue dada a conocer ayer al término de un Comité Extraordinario de Orden Público, reunido en el Comando de la Policía Metropolitana de Barranquilla, en donde se analizaron los comportamientos delictivos y las decisiones judiciales de capturas hasta la fecha.

En estos momentos, los sectores críticos están en El Bosque, Las Malvinas, El Ferri, La Luz, La Chinita y una amplia área entre Soledad y Barranquilla.

Estos sectores, explicó el comandante de la Policía Metropolitana, general Mariano Botero, muestran reincidencia de homicidios, hurto y porte ilegal de armas.
“Queremos que la comunidad esté tranquila. Es con su ayuda que vamos a cruzar información a través de sus denuncias, porque necesitamos blindar a la ciudad. Vamos bien, pero podemos mejorar”, aseguró el oficial. La Policía capturó el fin de semana a 56 personas.

En el comité, las autoridades manifestaron inquietud porque un gran porcentaje de los capturados queda en libertad por vencimiento de términos.
El alcalde Char pidió analizar casos para superar situaciones que están evitando la judicialización de los delincuentes.

El vencimiento de términos no servirá de paramento para que el mismo delincuentes evada la Ley”, subrayó el general Botero al asegurar que ya se está trabajando con el Inpec y la Fiscalía, para revisar con que cupos se cuenta en los centros carcelarios para enviar a la cárcel un gran número de delincuentes que en estos momentos paga sus condenas en sus casas.

FUENTE EL TIEMPO