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Por restricciones en el canal, 350 mil toneladas fueron desviadas en 2017

Más de $13 mil millones dejó de percibir Puerto de Barranquilla por el desvío de buques a otras ciudades. Según experto, canal navegable estuvo óptimo solo 24 días del año.

Expertos y dirigentes del sector portuario coincidieron en que no fue un año bueno para el canal de acceso.  Debido a las constantes restricciones en el calado autorizado para transitar por el canal navegable de la ciudad, 350 mil toneladas de carga, que tenían que ingresar al terminal Puerto de Barranquilla, tuvieron que ser desviadas a otras ciudades.

Así lo informó René Puche, presidente del Puerto de Barranquilla, quien además señaló que debido al desvío de estas 350 mil toneladas  a Cartagena o Santa Marta, la sociedad ha dejado de percibir durante el año aproximadamente $13 mil millones.

El directivo definió el 2017 como “un año complejo” en el que la ciudad fue testigo de la inestabilidad del canal de acceso,  lo cual produjo perjuicios, no solo a la terminal que él dirige, sino a la imagen de Barranquilla como zona portuaria.

Puche precisó además, que terminaron el año con un 3% debajo de la carga que movilizaron el año anterior, ya que en lo corrido de 2017 transportaron alrededor de 4,3 millones de toneladas, mientras que en 2016 la carga movilizada fue 4,6 millones.

Sin embargo — aclaró— finalizaron el 2017 generando utilidades, aunque sin cumplir con las expectativas previstas. “Generamos utilidades gracias a un gran esfuerzo administrativo, operativo, de optimización de recursos y de recorte de gastos”, sostuvo Puche.

Por su parte, Carlos González Bassi, presidente de la junta directiva de la Federación de Agentes Logísticos, Fitac,  ratificó que la carga que tuvo que ser aligerada por las restricciones en el calado autorizado para navegar por el canal de acceso le representaron a Puerto de Barranquilla no menos de $13 mil millones de pesos.

Detalló que cuando un buque es desviado para los puertos de Cartagena o Santa Marta, cuesta entre $15 y $20 dólares por tonelada trasladarlo hasta la terminal de carga de Barranquilla. “Por ejemplo, un buque que aligere 3 mil toneladas le genera al importador $45 mil dólares adicionales”, afirmó González

De igual forma, informó que envió una carta al Ministerio de Hacienda, solicitando que se le de celeridad a la apertura de la licitación de la nueva APP,  pero recibió una respuesta “vaga” a su requerimiento. “Nos preocupa que esto sea un caballito de la agenda política de 2018. Me parece que no se debe manejar el tema de esa forma”, manifestó el dirigente gremial.

No obstante, González Bassi destacó que la ciudad le esté dando la cara al río Magdalena y se esté sensibilizando con todo lo relacionado a su cuidado y preservación. “La administración del alcalde Char ha realizado obras que han despertado en el barranquillero esa sensibilidad con el río”, manifestó.

Año negativo y sin licitación de la APP

El director ejecutivo de Asoportuaria, Alfredo Carbonell, manifestó que “fue un año malo” para el canal de acceso al Puerto de Barranquilla debido a la inestabilidad en las profundidades y a las constantes restricciones impuestas por la Dirección General Marítima, Dimar.

Precisó que desde principios de años se tuvo dificultades por la caducidad del contrato de Navelena, el cual “mantuvo en el limbo” por un periodo el estado del canal de acceso en el primer semestre, ya que ellos no podían intervenir por estar en liquidación y tampoco se podía dragar bajo otro contrato.

Por otro lado —sostuvo Carbonell— el sector portuario esperaba que se pudiera abrir la licitación de la nueva APP, la cual garantizaría la estabilidad del canal por los próximos diez años. “Se ha venido dilatando la apertura de esa licitación, sobre todo que dentro de la nueva APP se contempla las obras de los tajamares que tanto se requieren y que quedaron incluidas en esta nueva versión”, manifestó.

De igual forma, el dirigente gremial indicó que existe “incertidumbre” por lo que será la estabilidad del canal de acceso. “Nos espera un año electoral, que aumenta más esa incertidumbre”, puntualizó.

Señaló que, a pesar de que el río Magdalena presenta unas condiciones que no son fáciles de predecir, sí se pudieron programar dragados grandes durante el año con una buena planeación, para evitar grandes inconvenientes.

“Hay que ser menos reactivos y más preventivos. A pesar de que no es fácil predecir y gestionar o gerenciar la estabilidad de un canal si se pudo actuar con una mayor planeación y una mayor organización al respecto”, indicó Carbonell.

Por su parte, Carlos Rosado, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de Infraestructura, seccional norte, indicó que evidentemente el canal de acceso ha tenido muchas complicaciones durante el año, que han afectado la competitividad de la ciudad.

Rosado señaló que el Gobierno ha tomado las acciones que se requieren y ha respondido “de manera permanente” por las necesidades del canal de acceso. “Esperamos tener pronto la nueva APP funcionando para que tengamos una solución de largo plazo, lo cual es vital para nuestra economía”,  expresó.

Solo 24 días con calado mayor a 10 metros

El consultor marítimo Enrique Lequerica indicó que  cada centímetro menos de calado operativo representa para las embarcaciones graneleras Handymax y Supramax entre 52 y 55 toneladas menos de carga útil.

Sostuvo que lo “óptimo” con un canal estabilizado en 11,4 metros de profundidad es que los buques operen por encima de los 10 metros de calado operativo. En ese sentido — explicó— que el calado entre 9,5 y 10 metros es “aceptable”; entre 9,0 y  9,5 es “deficiente” y por debajo de 9 metros es “realmente inaceptable”.

El experto afirmó que, según los boletines de seguridad emitidos por la Capitanía de Puerto, se llegó a permitir entre el 13 y el 20 de junio de este año, un calado operacional de 7,50 metros. Es decir,  que en ese periodo de tiempo para que un granelero promedio pudiera ingresar al puerto tenía que aligerar 13.750 toneladas de carga útil.

Lequerica afirmó que hasta finales de noviembre las estadísticas de calados operacionales durante el año indicaron que en el sector de Bocas de Ceniza solo 24 días se tuvo un calado superior a los 10,01 metros, 42 días estuvo en 9,51 a 10 metros y 158 días entre 9,01 metros y 9,50 metros.

Estudios necesarios para prevenir

El presidente de Puerto de Barranquilla, René Puche, Indicó que han pedido al Gobierno que se realicen los estudios de impacto hidráulico que tenían que realizarse antes de la construcción del nuevo Puente Pumarejo. “Puede que el tamaño de los pilotes del nuevo puente tenga algún efecto sobre la estabilidad del canal de acceso, es algo que no se puede afirmar, pero que tampoco se puede saber lo contrario”, sostuvo.

Puche reiteró que la responsabilidad sobre el canal de acceso la tiene Cormagdalena y son ellos quienes deben mantener las condiciones navegables del canal.

Entretanto Carbonell señaló  que los estudios son obras hidráulicas que permitirían tener mejor estabilidad y evitarían que se tuvieran que hacer tantos trabajos de dragado.  “Hemos venido reclamando que los recursos de dragado se inviertan en una draga propia, más pequeña y permanente para el canal”, aseveró.

Las garantías de Cormagdalena

Cormagdalena señaló que durante 2017 efectuaron inversiones por el orden de los $10 mil millones, que estuvieron representados en dos contratos que se hicieron bajo la figura de urgencia manifiesta, uno liderado por esta entidad, cuyo valor fue de $5.730 millones y otro en cabeza de Invías por valor $2.992 millones.  Además, se encuentra en ejecución otro contrato, que irá hasta el 28 de febrero y se le adicionaron $1.500 millones.

El director de Cormagdalena, Alfredo Varela, señaló que el comportamiento del río es dinámico “y no se puede controlar”, pero sí se puede monitorear para reaccionar asertivamente. “También hay que tener presente que las condiciones climatológicas influyen en gran medida en cómo se comporta el río y en las condiciones del canal de acceso que se ve influenciado por el mar”, sostuvo.

Señaló que en 2017 hubo problemas de sedimentación que “rápidamente” fueron atendidos con diligencia por el Estado, en cabeza de Cormagdalena y de Invías. “Declaramos en dos ocasiones la urgencia manifiesta para poder agilizar la contratación y la atención de la emergencia con el dragado necesario para despejar esta zona y garantizar el acceso en el canal del Puerto de Barranquilla”, manifestó.

Varela indicó que el mensaje para los portuarios es que el Gobierno, en cabeza de Cormagdalena, garantizará la navegabilidad y el mantenimiento del canal navegable. “Seguimos trabajando y confiando en que ojalá en el primer trimestre del próximo año podamos estar abriendo una nueva licitación para lograr concretar este sueño colectivo de los colombianos de tener esta iniciativa que reactive nuestro río Magdalena a lo largo de 908 kilómetros desde Barranquilla hasta Puerto Salgar”, puntualizó.

ELHERALDO

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