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El fútbol no tiene condición sexual: ‘Ponkesitho’ los calla con goles

Cuando el equipo contrario lo ve por primera vez en el campo de juego, se burla, lo abuchea y hasta le gritan vulgaridades, pero lo que ellos desconocen es su talento.

Nilson Simancas Castro la tiene clara, a él no le importa que la gente le diga cosas incómodas, pues no es común que un homosexual sea tan buen futbolista.

“A los partidos de fútbol llego maquillado, con el cabello cepillado, decolorado y el uniforme más sexy… pero al jugar saco el hombre que llevo dentro”, dice este arjonero, que se ha acostumbrado a callar bocas a punta de su talento en el deporte.

“Nunca me retracto de lo que soy… una persona LGBTI. A mí no me importa que el equipo contrario me diga cosas horribles, ellos creen que por mi condición no sé jugar, pero después les callo la boca con goles”, señala orgulloso.

La actitud le sobra al joven,  de 24 años, futbolista del equipo Egresados, pues todos los que allí juegan terminaron sus estudios escolares en la Institución Educativa Técnica Industrial Don Bosco, de Arjona.

‘Ponkesitho’, como muchos le llaman en Arjona, no solo juega como defensa en su equipo de fútbol, también hace parte de un grupo folclórico denominado ‘Fusión Afrolatino’, en dónde comparte sus movimientos de baile con otras personas de su misma condición.

Como si fuera poco, Nilson tiene su propia escuela de danza en el barrio San José de Turbaquito, enseñándole a los niños a bailar.

“Mis sueños son ser un gran futbolista y tener mi propia fundación para niños que se destaquen en el baile”, agrega Simancas.

Su pasión
Donde quiera que llega, Nilson está pateando un balón. En sus inicios, hizo parte de la categoría sub 15 en Arjona, y cuando cumplió los 16 años perteneció al equipo Santa Cruz del Este, en Venezuela.

Al regresar a Colombia participó en torneos navideños de fútbol en su barrio y el año pasado vivió en San Andrés, donde jugó en La 40 Fútbol Club.

“Desde que tengo 8 años mis padres me metieron en este deporte. Siempre vivimos frente a una cancha y por eso me gustó tanto. Luego, cuando ellos se fueron a Venezuela, yo pertenecía al Club Nuevo Paraíso en Arjona, mi ventaja era que los campos de fútbol quedaban muy cerca y por eso me fui volviendo hábil”, comenta Ponkesitho sobre sus inicios.

Los estudios van primero
Recientemente, Simancas terminó su etapa electiva como técnico en asistencia administrativa en el Sena, dice que solo le faltan las prácticas. Anteriormente estudió ventas de productos y servicios en la misma institución.

Ahora, lleva unos 6 meses en el equipo Egresados, en Arjona, y baila sin parar en diferentes eventos a nivel local.

Al final de sus prácticas o de cualquier partido, Ponkesitho vuelve a arreglarse su pelo, a ponerse su ropa ajustada y a tener la vida de cualquier miembro LGBTI que tiene dos orgullos: el de su condición y el de su talento que calla bocas.

Diden de mi

Uno de los temores de la comunidad LGBTI es que la sociedad lo rechace. Pero este no fue el caso de Nilson cuándo empezó a jugar en el equipo.

Jorge Hoyos, jugador de Los Egresados, dice que no hay motivos para sentirse diferente al jugar con Nilson, “él es una persona como todos los demás y un ejemplo a seguir. Lo importante es que juega bien y le gusta lo que hace”, subrayó.

Por su parte, el también integrante Reiny Julio, manifestó que “él es uno de los mejores jugadores que tenemos, el ser gay no significa que sólo sean esteticistas, costureros o peluqueros, también tienen otras habilidades que resaltar”.

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